Adif busca empresas para reactivar la terminal de mercancías de Mérida

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La lanzadera logística de Mérida, ubicada junto a la terminal de tren de pasajeros, no tiene actividad desde finales de 2015. :: hoy

La entidad pública acaba de sacar el concurso de explotación de esta infraestructura para los próximos cinco años

Miriam F. Rua
MIRIAM F. RUA

Adif quiere reflotar la actividad de la terminal ferroviaria de mercancías 'San Lázaro' de Mérida. Para ello, acaba de publicar el concurso público para explotar las infraestructuras de transporte de mercancías por tren que la entidad pública tiene en la capital autonómica.

Adif pone un precio mínimo de 346.632 euros para la gestión de servicios y comercialización en la terminal emeritense, unos trabajos que consistirían básicamente en la prestación a empresas ferroviarias o a otras que lo soliciten del servicio de carga y descarga de mercancías, almacenamiento de los contenedores y su salida a diferentes puertos. Para reactivar la actividad, está buscando a una empresa o a una UTE que quiera hacerse cargo de la explotación durante los próximos cinco años.

La terminal ferroviaria de mercancías 'San Lázaro' está situada en el término municipal de Mérida, junto a la estación de viajeros. Su superficie logística es de 21.500 metros cuadrados y tiene tres vías de carga y descarga.

Si reflota su actividad, estará funcionando antes de que acaben las obras de la Plataforma Logística

La historia de esta infraestructura está marcada, sin embargo, por una actividad intermitente de aperturas y cierres, que le han impedido despegar como puerto seco de salida de mercancías.

Actualmente, la terminal está cerrada desde que a finales de 2015, Desarrollo Logístico Extremeño (DLEx), la última empresa que ha gestionado el recinto, decretase el cese temporal de la actividad, que desembocó en su liquidación hace ahora justo un año.

DLEx se constituyó en 2014 con la participación del sector productivo, transitario y logístico y con el apoyo financiero de Caja Rural de Extremadura, la Junta de Extremadura a través de Avante y el Ayuntamiento de Mérida. Cuando ellos se hicieron cargo de la explotación de la terminal, ésta llevaba cerrada desde marzo de 2011. Las pérdidas le llevaron al cierre definitivo, tras el intento vano de negociar con Adif una rebaja de la explotación de la terminal.

Con el nuevo concurso se abre la puerta de nuevo a la reactivación de la lanzadera ferroviaria de Mérida. Su viabilidad pasa por quién apueste por explotar la terminal. Según explica Rafael España, concejal de Urbanismo, Comercio e Industria del Ayuntamiento de Mérida, que fue también el representante municipal de DLEx: «El problema es soportar los costes de explotación sobre todo durante los primeros meses en los que hay que convencer a los cargadores potenciales de que Mérida es un punto interesante de salida».

A este respecto, España valora que «si vinieran empresas potentes con pulmón financiero para aguantar su puesta en marcha, como Renfe o MSC -la segunda compañía logística marítima del mundo-, la actividad de la terminal tendría asegurada su continuidad en el tiempo».

Si fuese así -añade- «al ser a su vez operadores logísticos, se preocuparían de fletar sus propios trenes y llevar a puerto las mercancías». Esto significaría también abrir el abanico de destinos- la última empresa gestora solo operaba al puerto de Lisboa- hacia el sur de España, vía Valencia o Algeciras o incluso a través de Madrid con salida al resto de Europa.

La duda de qué empresas van a pujar por quedarse con la explotación de la terminal 'San Lázaro' se despejará el próximo 15 de septiembre, fecha prevista por Adif para abrir las proposiciones a su concurso público.

Cambio de escenario

La otra clave de su viabilidad es que los cargadores extremeños apuesten por Mérida como terminal de salida para la exportación de sus mercancías. La industria agroalimentaria y, principalmente, la de tomate de las Vegas del Guadiana, se ha decantado hasta ahora por llevar sus producciones a Elvas y cargar allí con destino a Lisboa porque las tarifas portuguesas resultaban más baratas que las españolas -en nuestro país el mercado se liberalizó antes-.

Pero esto ha cambiado tras la privatización del ferrocarril luso. MSC-Portugal, de la compañía Mediterranean Shipping Company, ganó el concurso y se ha quedado con la 'CP Carga', la filial de mercancías de la Renfe portuguesa. Esto hace que Mérida vuelva a resultar competitiva y que a los empresarios del sector agroalimentario extremeño les pueda resultar más ventajoso cargar directamente en 'San Lázaro' que pagar los costes de transporte por carretera hasta Elvas.

«Si no hay una apuesta decidida por parte de los cargadores para usar Mérida como punto de salida, la terminal estará condenada de nuevo al fracaso», aprecia España, quien sin embargo defiende la posición estratégica de la ciudad para el transporte de mercancías hacia el este y el oeste.

La reanudación de la actividad de la terminal ferroviaria, augura el responsable de Industria, se traducirá además de en puestos de trabajo y en la dinamización de la ecomomía, en un empuje para proyectos futuros como el de la azucarera.

¿Tiempo de ventaja?

Si finalmente Mérida logra reactivar su terminal ferroviaria de mercancías, estará operativa antes de que finalicen la obras de la Plataforma Logística del Suroeste Europeo en Badajoz, que no se espera hasta el año 2020.

La urbanización de las 60 hectáreas de la plataforma pacense, cuyas obras empezaron en marzo, se prevé que finalice en septiembre del próximo año. Después y según la hoja de ruta definida en mayo por la sociedad estatal Sepes, la Junta de Extremadura y el Ayuntamiento de Badajoz, las obras de las conexiones ferroviarias empezarían inmediatamente para concluir en diciembre de 2019 o inicios de 2020.

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