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tribuna

La alta velocidad, y la dignidad, también para Extremadura

DEBO señalar, de inicio, que no soy especialista en transporte ferroviario pero creo tener un poco de orden en mi cabeza para poder analizar, con un cierto rigor, algunos textos que aparecen en la prensa. Con ese bagaje he leído el artículo publicado en HOY (08/06/2017) en el que se quiere demostrar que «la alta velocidad existe también para Extremadura».

Tengo la sensación que el artículo pretende acallar este conato de protesta que se está produciendo en Extremadura ante las continuas e incumplidas promesas que se nos han hecho en relación al tren en las últimas dos décadas. El Acuerdo en la Asamblea de Extremadura, las propuestas conjuntas de sindicatos, empresarios y Junta de Extremadura, el inicio de ese movimiento en torno al Corredor del Sudoeste Ibérico apoyado por diferentes empresas extremeñas o los actos y escritos a los medios de comunicación que proliferan en estos tiempos empiezan a tener eco y a trascender más allá de la región extremeña. Y, nuevamente, surge una voz para decirnos que todo va bien y que debemos conformarnos con lo que se está haciendo. Parece que molesta que «distintos representantes de la sociedad civil extremeña», algunos con titulación y experiencia profesional para hablar del tren, se manifiesten.

Pues bien, no me resigno y en esa idea planteo esta reflexión que surge, fundamentalmente, del escrito que leí y releí porque no daba crédito a lo que allí se nos trataba de decir. Para facilitar su recuerdo he entrecomillado los párrafos literales del artículo en cuestión.

Es verdad que el escrito es «sencillo y compresible» para constatar una tomadura de pelo más hacia los extremeños. Después de asumir que «un extremeño no tenga menos derecho que cualquier otro español a disfrutar de servicios ferroviarios de calidad» señala que hay «todo un equipo de ingenieros de larga trayectoria que trabajan cada día para buscar las mejores soluciones técnicas y de servicio». Si así fuera, ¿por qué se tiene asumido que el tren a Badajoz llegue siempre con retraso? ¿Quiénes son los responsables de que los trenes se paren a mitad de camino y haya que transportar los viajeros en autobuses, en numerosas ocasiones? ¿Por qué cuando un viajero de Extremadura llega a Madrid tiene dificultades para salir de la estación? ¿Sabe el autor del artículo que en demasiadas ocasiones los servicios del tren no funcionan o tienen goteras? Se me aceleran los dedos para escribir la lista de situaciones denunciables que ese «equipo de ingeniero de larga trayectoria» no ha sido capaz de solucionar desde hace muchos años. Es evidente que el autor del artículo no viaja en tren desde Extremadura a Madrid.

Esa es la situación actual, pero adentrémonos en las ¿soluciones propuestas? y en lo que se está haciendo. En el escrito habla del tramo Plasencia-Badajoz para el que dice que «se explotará con velocidades máximas de 250 Km/h, . cuando en 2020 esté finalizada la electrificación de la vía», pero «lo que se prevé es utilizar trenes diésel que permitan la puesta en servicio a 200km/h, evidentemente, solo de forma provisional». Ya sabemos lo que significa la provisionalidad para Renfe/Adif y la confianza que nos generan quienes dijeron que en 2010 tendríamos el AVE. En cualquier caso, estamos hablando de 170 km, y nos faltarían otros 245 km que es la distancia de Plasencia a Madrid, para lo que se «siguen con los estudios previos», aunque señala que mejorarán la vía para que el tren pueda alcanzar los 200 Km/h, en algún instante.

Recordemos que hay una clara diferencia entre velocidad máxima y velocidad media, que es la que realmente importa para poder hacer previsiones de tiempo entre ciudades, pero esa no parece como referencia en ningún momento. A este respecto, los tramos con una sola vía implican la necesidad de utilizar «paradas comerciales en estaciones con varios andenes», donde «un tren de alta velocidad precisa varios kilómetros para detenerse y, por tanto, durante la aproximación a las paradas la velocidad de circulación sería necesariamente reducida». ¿Han cuantificado el tiempo que ello supone? En otro sentido, se recuerda que el acceso a las ciudades ni está ni se le espera, admitiendo que es «una parte relevante de la infraestructura». ¿Cuándo se iniciarán?

Es triste que en la actualidad seamos la única Comunidad Autónoma sin tren de alta velocidad, y es más triste que seamos al única Comunidad Autónoma que no tiene programado la finalización del AVE. Las previsiones del Gobierno son que para 2023 todas las Comunidades Autónomas y casi todas las capitales de provincias de España, estén unidas por AVE o algún tren de alta velocidad. Todas menos Extremadura y Badajoz y Cáceres. Por eso, es ahora necesario que unamos nuestros esfuerzos para exigirles a todas las administraciones una voluntad reflejada en proyectos financiados y temporalizados para poder salir de esta marginación en las comunicaciones ferroviarias, de viajeros y de mercancías. Compartimos que los extremeños no tenemos menos derecho que el resto de los españoles, pero si como se indica en el artículo todo está «rigurosamente programado» es evidente que se han olvidado de nosotros.