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«Una mujer de Zurbarán debe tener iguales oportunidades que una de Madrid»

El alcalde acompañó a García Bernal y a Catalá en el acto inaugural de la jornada. :: e. d.
El alcalde acompañó a García Bernal y a Catalá en el acto inaugural de la jornada. :: e. d.
  • Medio centenar de mujeres se interesa por el nuevo plan de la Junta para el medio rural

«Estamos detrás porque muchas también quieren estarlo. Desgraciadamente son muchas las mujeres que no quieren dar el paso hacia adelante, a veces por todas las tareas que tienen que hacer en casa», comenta una mujer de mediana edad a su salida de la jornada celebrada ayer en Feval, para presentar el Plan Estratégico de Igualdad de Género en el Medio Rural 2017-2020.

«Seguimos algo más atrasadas, sobre todo en lo laboral, los hombres encuentran antes trabajo y el llevar el peso de las familias nos quita mucho tiempo», añade otra de las presentes. El aspecto laboral es algo en lo que coinciden todas ellas. «No noto mucha diferencia, pero en el trabajo sí que la mujer está algo más atrás». Son algunas de las palabras de las mujeres asistentes al acto desde distintos pueblos de la región.

Precisamente, esas preocupaciones pueden encontrar respuesta en el plan presentado ayer por la consejera de Medio Ambiente y Rural, Begoña García Bernal, que se centra en el desarrollo de medidas para la formación y el emprendimiento que consoliden el empleo en las zonas rurales y frenen el despoblamiento. «Vamos a poner en marcha un plan para intentar que una mujer que vive en Zurbarán o en Jarandilla tenga las mismas oportunidades que una que vive en Madrid o Zaragoza», explicaba García Bernal.

Para ello, en los próximos días saldrá a licitación un plan de formación para mujeres rurales por un importe de casi 100.000 euros con el que se pondrán en marcha más de 40 cursos para 800 mujeres. Begoña García, ante más de 500 mujeres, avanzaba otra serie de medidas puestas en marcha por la Junta como apoyo a la mujer rural, como el decreto de titularidad compartida que permite que cada matrimonio o pareja de hecho puedan trabajar y gestionar una explotación agraria de manera conjunta.

García Bernal estuvo acompañada en este acto por el alcalde de Don Benito, José Luis Quintana, y María Jesús Catalá, directora territorial de CaixaBank en Extremadura, que destacó que la entidad bancaria también está impulsando un plan estratégico con el horizonte puesto en el año 2018, «con cinco líneas establecidas y que se materializa en un proyecto de meritocracia y diversidad, que incluye específicamente como objetivo aumentar la representatividad de la mujer en posiciones directivas dentro de la entidad».

En cuanto a la participación de las mujeres en el mundo agrario, la representante de La Caixa lamentó que pese a que las mujeres representan más de un tercio de las personas que trabajan en las explotaciones agrarias familiares, «en su mayoría, tan sólo los hombres figuran como titulares de las explotaciones, algo totalmente injusto».

Igualdad en lo cotidiano

Finalizada la ponencia, María del Puerto y Rebeca, agentes en las oficinas de Igualdad del Valle del Ambroz y del Jerte, debatieron sobre lo que supone este plan. «La sociedad civil está mucho más concienciada de lo que creemos, lo que hace falta es el apoyo institucional e inversión, así como dar más voz a las mujeres en el mundo rural, que parece que no están formadas cuando la realidad es que tienen una sabiduría ancestral que pasa de generación en generación, pero que no se está visibilizando», indica Rebeca González Davalillos.

En algo están de acuerdo las dos y es en dar protagonismo a los hombres en esta lucha por la igualdad. «Ellos son los que tienen que estar a la par», apunta Rebeca. «Sí, hay que trabajar con las mujeres, pero también con los hombres. Están muy bien las iniciativas, por ejemplo, en las cooperativas en las que quieren potenciar su liderazgo, pero es necesario que los hombres apoyen, refuercen y dejen paso a esas mujeres», añade María del Puerto Rodicio Bertólez.

Las dos quieren que aparezca su segundo apellido, «para dar visibilidad a las madres». Algo cotidiano, que pasa desapercibido y en lo que María del Puerto hace hincapié. «En lo cotidiano, en la vida rural, falta asentar a la población joven y, sobre todo, a las mujeres, y trabajar el tema de la violencia de género de manera educativa y regular, todos los días en los centros escolares y no sólo el 25 de noviembre o el 8 de marzo».