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«El examen se aprueba si se estudia»

Purificación Sánchez (izquierda) y Raquel Álvarez (derecha).
Purificación Sánchez (izquierda) y Raquel Álvarez (derecha). / Hoy
  • Purificación Sánchez y Raquel Álvarez han superado la polémica prueba del 25 de marzo

  • Lograron la segunda y tercera mejores notas en el examen de Enfermería de Atención Continuada que solo han pasado cuatro de los 1.374 aspirantes que lo hicieron

«Me he pasado el último año levantándome cada día a las seis de la mañana para sacar horas y horas de estudio y solo en este último año me he presentado a siete oposiciones, dentro y fuera de la región».

Raquel Álvarez Parrado es una de las cuatro personas que ha aprobado el examen de Enfermería de Atención Continuada, el que se realizó el pasado 25 de mazo y al que acudieron 1.374 aspirantes para 45 plazas. Ella ha logrado la tercera mejor nota, un 5,6, de las cuatro que superan el aprobado y, por eso, defiende su esfuerzo.

«El examen era difícil, sí, como todos o la mayoría de los exámenes de una oposición, pero también asequible si se ha estudiado», afirma. «Ha sido una prueba, desde mi punto de vista, muy elaborada y currada por el tribunal; un examen en el que no solo bastaba con tener conocimientos, sino que se requería saber emplearlos, porque había que razonar muchas de las preguntas formuladas».

La opinión de Raquel es compartida por Purificación Sánchez Bellanco, la opositora que ha logrado la segunda mejor nota en ese examen, un 5,7 tras el 9,2 del primero. «Estudiando se podía aprobar; el examen ha sido difícil, pero desde luego no imposible».

Ambas, de hecho, reconocen que salieron contentas de la prueba el 25 de marzo. Sabían que les había salido bien y que tenían muchas opciones de aprobar. Lo confirmaron con la planilla de respuestas después y se sorprendieron mucho cuando el SES hizo público el listado de aprobados: solo cuatro de los más de 1.300 aspirantes que realizaron la prueba, bastantes menos no obstante de los casi 3.000 que se habían inscrito y estaban admitidos.

«Pensé que no aprobaría mucha gente porque la prueba fue complicada, pero desde luego bastantes más de los que hay», declara Raquel. «El examen ha sido en la misma línea que otros de otras oposiciones; recuerdo, por ejemplo, el de Enfermería de Urgencias de Extremadura que fue, desde mi punto de vista, bastante más complicado». Entonces aprobaron 35 de casi 2.000 aspirantes «y no dio tiempo ni a terminarlo», señala Purificación.

El 25 de marzo no ha sido la primera vez que esta enfermera se enfrentaba a una oposición de Atención Continuada. También participó en la prueba perteneciente a la convocatoria de 2007, la primera de esta categoría que hizo el SES. Entonces la prueba consistió en dos exámenes y Purificación aprobó ambos. Pero no le sirvió. «No logré plaza en propiedad porque apenas llevaba tiempo trabajando, por tanto tenía pocos méritos», señala.

Desde ese año hasta ahora ha participado en otros muchos exámenes de oposición, de dentro y de fuera de la región. «Pero no he dejado de estudiar», también deja claro. De igual forma que reitera que el examen del 25 de marzo no ha sido el más difícil al que se ha enfrentado. «Para mí fue más complicado el de Castilla y León, por ejemplo».

Una prueba a la que también concurrió Raquel Álvarez, que corrobora la dificultad del examen. «Lo mismo que pasó en Madrid, que también fue más complicado que el del 25 de marzo».

Pero ambas mantienen que superar un examen de oposición es posible si se estudia. «Si no vas preparado desde luego no es posible, porque en general estas pruebas tienen un alto nivel de exigencia».

Con preguntas asequibles, otras de dificultad media, otras difíciles directamente y otras posiblemente más ambiguas. «En todos los exámenes hay todo tipo de preguntas, pero las 140 incluidas en la prueba de Atención Continuada eran del temario», asegura Raquel. «Algunas, siempre pasa y esta vez también, no sabes muy bien de dónde las sacan, pero esas no te dan el aprobado ni el suspenso desde mi punto de vista, sino las que de verdad te tienes que saber porque son de tu especialidad», mantiene. También que para enfrentarse a un examen es siempre importante tener en cuenta las normas de corrección. «Hay que medir bien hasta dónde arriesgas, porque cada tres preguntas mal te quitaban una acertada; y esto también influye en el resultado final».

Las dos enfermeras que han logrado una plaza en propiedad en esta convocatoria consideran, asimismo, que conseguir un 9,2, la nota más alta alcanzada por uno de los cuatro opositores que aprobaron el examen del 25 de marzo, es complicado, pero tampoco imposible.

«Yo opino sinceramente que es una nota abultada porque el examen era difícil, pero desde luego no voy a acusar a nadie, no voy a hablar de una posible filtración si no tengo pruebas de ello», declara Purificación Sánchez.

Por su parte, Raquel Álvarez considera que «hay gente que se centra de forma absoluta en una oposición, que vive por y para ello el tiempo que sea necesario y que, por tanto, es posible que logre un sobresaliente», añade Raquel. Ellas están satisfechas con sus notas. Ninguna llega al seis, pero en esta ocasión es suficiente para tener un trabajo para toda la vida, después de una oposición en la que 41 de las 45 plazas a concurso han quedado desiertas.

«Estoy muy contenta», dice Purificación. «He sembrado mucho y ahora estoy recogiendo», afirma Raquel. Porque esta vez su esfuerzo ha tenido recompensa.

En el otro lado

Por eso confían en que su aprobado no cambie, en que no se anule el examen del 25 de marzo como piden muchos de los aspirantes que participaron en la prueba y que no la han superado. Esta semana han registrado decenas de escritos en el SES solicitando la anulación y la repetición, y también que se investigue la nota más alta, el 9,2, tan alejado de las calificaciones logradas por los otros tres aspirantes que han superado el examen. Los escritos son solo la primera acción acordada por estos aspirantes. La segunda es la manifestación que han convocado para el próximo 8 de junio con el mismo fin, lograr que se repita «un examen vergonzoso», en palabra de Samantha Guerrero, una de las aspirantes que ha suspendido y que participa en las movilizaciones.

Samantha reconoce que es la primera vez que se está preparando una oposición y que comenzó a hacerlo el pasado mes de octubre. Su objetivo, de hecho, son las próximas que convocará Sanidad. Aun así, afirma que «tenía preparado para el 25 de marzo más de la mitad del temario y, además, llevo cuatro años trabajando en el SES, por lo que aunque sea por experiencia algunas preguntas deberían ser asequibles; en mi caso y mucho más en los de otros compañeros que llevan años trabajando», explica. Asegura que el examen de Enfermería de Atención Continuada contenía preguntas difíciles porque no se comprendían, eran ambiguas, estaban descontextualizadas y tenían más de una respuesta válida a su juicio. «En definitiva, un examen que no se aprueba ni estudiando», dice Samantha Guerrero. Por eso, no tiene dudas respecto a la nota más alta, el 9,2 logrado por un aspirante. «Simplemente es imposible, esa nota se alcanza con un filtración; estamos hablando de hacer un examen perfecto y en este caso no era posible».

También Silvia Orovengua opina del mismo modo. Ella ya participó en la convocatoria de 2007 de Atención Continuada. Entonces aprobó los dos exámenes. No logró la plaza porque apenas tenía méritos que sumar. Hoy su experiencia es notable después de más de 15 años de trabajo, pero no podrá sumarla en esta ocasión porque no superó el examen del 25 de marzo, para el que asegura que sí se ha preparado. «Lo he hecho en una academia, he estudiado y puedo decir que además de preguntas y respuestas ambiguas había otras que no digo que no estuvieran en el temario, pero sí que desde luego yo no he visto».

Silvia admite, no obstante, que ante la complejidad de la prueba terminó «haciendo una quiniela, arriesgando mucho» y que salió desanimada del examen. «Fue complicado y rebuscado y con muy poco que ver con nuestro trabajo diario». Afirma, por eso, que echó de menos «preguntas de enfermería, de práctica, de pie de calle...».

Después de estudiar durante un año esta oposición, mantiene su intención de seguir adelante con su preparación hasta lograr una plaza en propiedad. «Pero ahora mi objetivo es presentarme en otras comunidades autónomas, para amortizar mi estudio, conseguir en otro lugar una plaza y poder volver aquí con un traslado; es triste, pero es así, lo que ocurre en Extremadura no pasa en otros sitios», argumenta.

Ni con la forma en que se llevan a cabo las oposiciones, algunas con polémica y muchas judicializadas, ni con las soluciones propuestas por el SES para mejorar los procesos selectivos y la convocatoria de una nueva oposición de Enfermería de Atención Continuada con las 41 plazas que han quedado vacantes tras el examen del 25 de marzo. Porque esa nueva convocatoria estaría abierta a todos los enfermeros interesados y no solo a los 1.374 que se presentaron al polémico examen que se encuadra, cabe recordar, en la convocatoria de oposiciones de 2011. Se ha llevado a cabo seis años después, era la única categoría que restaba por celebrarse de esa convocatoria, por el largo proceso judicial en el que ha estado inmerso el anterior, el correspondiente a 2007.

Un examen, por otro lado, que aún no está resuelto del todo porque la opositora que logró una sentencia favorable del Supremo ha recurrido al Constitucional para que se cumpla el fallo que le dio la razón y que obligaba a repetir la prueba.

Pero más allá de la resolución judicial final, el SES optó por terminar la convocatoria de 2011. Sin embargo, ahora, ante el alto número de suspensos tras el 25 de marzo, estudia cómo sacar de nuevo a oposición las 41 plazas que han quedado vacantes. Dejando claro en cualquier caso, y a pesar de los pocos aprobados, que el proceso selectivo ha sido desarrollado de forma correcta por el tribunal.