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La región perderá ingresos por recuperar el impuesto de donaciones

  • Un estudio elaborado por la asociación extremeña de la empresa familiar recalca que recibirá menos dinero por IRPF e IVA

En teoría, eliminar una bonificación, como ha sucedido con la reciente reforma del impuesto de donaciones en Extremadura, debería implicar más recaudación. Sin embargo, la Asociación extremeña de la empresa familiar (Aeef) recalca que no sólo no se lograrán más fondos, sino que se perderán otros ingresos que podrían llegar a través del IRPF y el IVA.

La entidad presentó ayer un estudio sobre los efectos de la creación en febrero de 2015 de la bonificación casi completa del impuesto de sucesiones y donaciones y la derogación de esta medida en la modalidad de donaciones a finales de 2016. Su análisis concluye que regresar a la regulación anterior perjudica a la empresa familiar y a toda la sociedad extremeña.

Este trabajo, elaborado en colaboración con el despacho Abatex, recalca que en el año 2014 se formalizaron en la región 1.222 escrituras de donaciones, mientras que en 2015 se llegó a 3.900 y en 2016 a casi 4.000. Esto se debe a que la reforma que aprobó el Gobierno popular de José Antonio Monago a comienzos de 2015 incentivó los traspasos en vida de dinero, empresas o inmuebles.

El informe recalca que las donaciones de dinero o inmuebles pueden generar actividad económica y más ingresos para las Administraciones Públicas a través de IRPF (ya que se produce un incremento de renta del receptor), IVA, impuesto de transmisiones patrimoniales y la plusvalía municipal. Pero considera que sobre todo benefician a la sucesión de la empresa familiar, un proceso que se plantea en vida del donante. Como destacó ayer José Piñeiro, presidente de Aeef, la supresión de esta bonificación «afecta directamente al relevo generacional de las empresas».

En la actualidad el impuesto de donaciones mantiene una reducción de hasta el 99% por el traspaso de empresas a familiares. Sin embargo, el estudio recalca que los requisitos exigidos, como el mantenimiento del negocio durante cinco años, complican acogerse a este beneficio fiscal. Además, afirma que está sujeto a la interpretación de la Administración en cuestiones como el uso de bienes inmuebles para el desarrollo de la actividad. Por ese motivo, destaca la conveniencia de la bonificación suprimida a finales del pasado año.

Deslocalización

Junto a esto, el estudio apunta que en los últimos años se ha apreciado el traslado de domicilio por parte de residentes en Extremadura con patrimonio y rentas altas a otras comunidades en las que existe una práctica supresión del impuesto sobre sucesiones y donaciones, como Madrid y Castilla-La Mancha. Esto supuso para la región pérdida de recaudación por este gravamen, pero también por el impuesto sobre el patrimonio, IVA, IRPF y tributos municipales, como el rodaje. Este fenómeno se frenó con la creación de la bonificación en 2015.

El informe reconoce que aún es pronto para evaluar los efectos de la reciente reforma fiscal. Pero recalca que en el primer mes del año se han producido menos de cien donaciones. En conclusión, caerán los pagos por impuestos asociados, por lo que no se compensará la pérdida de recaudación derivada de la bonificación del impuesto de sucesiones, que se mantiene.