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Los sindicatos claman contra la corrupción y el «ninguneo» a Extremadura

Imagen de la manifestación del Primero de Mayo ayer por la emeritense avenida Fernández López.
Imagen de la manifestación del Primero de Mayo ayer por la emeritense avenida Fernández López. / BRÍGIDO
  • La exigencia de un tren decente se suma a las tradicionales demandas laborales en el Primero de Mayo en la despedida de Julián Carretero como líder regional de CC OO

Pareció un Primero de Mayo como los de siempre pero fue diferente. Misma escenografía y casi idéntico número de manifestantes que en las últimas citas (2.500 según los sindicatos, cifra que la Policía rebajó a la mitad) pero renovadas reclamaciones laborales y sociales y discurso de despedida del líder regional de CC OO en los últimos trece años, Julián Carretero. Así transcurrió la manifestación del Día del Trabajo en Mérida, en la que se clamó contra la corrupción, contra los contratos basura y se exigió un tren del siglo XXI para Extremadura. También se reclamó unidad a la izquierda política y social para cambiar el panorama de precariedad laboral y desigualdad.

Con salida este año desde la rotonda del emblemático puente de hierro, símbolo de la Mérida industrial, los sindicatos sumaron a las clásicas demandas laborales dos singulares. La primera, la exigencia de un tren digno como motor de desarrollo y de empleo de Extremadura; la segunda, el combate sin cuartel contra la corrupción, de plena vigencia tras los últimos casos conocidos que afectan al PP.

Los dos asuntos se colaron en una jornada siempre reivindicativa en la que se abogó por el empleo estable, la recuperación de derechos laborales perdidos y mayor protección social. Lo pidieron Patrocinio Sánchez, secretaria general de UGT Extremadura, y Julián Carretero, de CC OO.

Este último deja el próximo día 19 su responsabilidad dentro de Comisiones Obreras tras estar al frente del sindicato durante trece años, a los que hay que sumar otros doce en su Ejecutiva. Marisol Salazar y Encarna Chacón, candidatas a sustituirle, estuvieron en la manifestación.

También acudieron miembros del PSOE, como su portavoz en la Asamblea, Valentín García, el congresista Ignacio Sánchez Amor, o el alcalde emeritense, Antonio Rodríguez Osuna. Por Podemos estuvieron su secretario regional, Álvaro Jaén, y la parlamentaria Irene de Miguel.

Sánchez se refirió a la situación general cada vez más «insostenible» que vive el país y una realidad extremeña igualmente complicada porque el «Gobierno del PP, que hace de la corrupción su bandera, no la nuestra, ningunea a Extremadura».

La líder ugetista remarcó que aunque la economía hable que se está creciendo a un 3% se hace imprescindible «repartir esa riqueza, redistribuirla entre los trabajadores». Con todo, incidió en que ese crecimiento se está produciendo en gran medida por contratos «basura, de días, semanas de duración, una vergüenza de contratos».

Sánchez insistió en la necesidad de que Extremadura tenga un plan de empleo apoyado por Madrid y viva una reindustrialización porque «sin industria no hay progreso». Idéntica frase la aplicó al tren.

Vara y el Gobierno

Por eso criticó al presidente del PP, José Antonio Monago, por cuestionar que en la jornada del 1º de mayo se haya introducido la petición de un tren digno. «Se trata de una ignorancia supina o de mala fe, creo que lo segundo, que Monago cuestione la necesidad de un tren digno como motor de desarrollo de la región y generador de empleo».

Tanto la dirigente de UGT como Julián Carretero demandaron a Guillermo Fernández Vara, presidente de la Junta, que se ponga a la cabeza «para que la región no sea ninguneada, contra los agravios que está sufriendo, para reivindicar lo que necesita». «Para eso fue votado», remachó Carretero, para quien el Ejecutivo socialista «tiene cosas que cambiar. Entre ellas, una mayor reivindicación ante el Gobierno».

El representante de CC OO afirmó que Extremadura necesita a un Estado fuerte pero solidario «porque si no es solidario deja de ser democrático y de servir a las clases populares». También habló de la corrupción. Valoró que se debata en las instituciones «porque si se habla en la calle de la corrupción es que inquieta a la gente. Y un Parlamento está para debatir cosas que interesan a la gente».

Carretero enfatizó en su despedida como líder de CC OO que deja la primera línea de acción «pero voy a estar a vuestro lado (en referencia a los trabajadores), como siempre he estado. Hasta siempre, compañeros».

En el 1º de Mayo de ayer se congregaron exmineros de Aguablanca, cerrada al no tener la declaración de impacto ambiental del Gobierno; trabajadores de Ibercaja, que se enfrentan a despidos por el cierre de oficinas; empleados de empresas de seguridad o del grupo Gallardo Balboa, con jornadas de paro a la vista, además de empleados públicos de diferentes sectores. Tampoco faltaron el Campamento Dignidad o la plataforma de parados de Cáceres.