Hoy

El gasto en productos sanitarios creció un 2,6% el pasado año en la región

Almacén de medicamentos en la farmacia del Hospital de Mérida. :: brígido
Almacén de medicamentos en la farmacia del Hospital de Mérida. :: brígido
  • La caída de costes de los tratamientos contra la hepatitis C no impidió que la comunidad empeorase los datos de 2015

El gasto en productos sanitarios aumentó el pasado año un 2,6% en Extremadura, por encima de la media de las comunidades autónomas, que fue del 1%. Sin embargo, la diferencia se reduce si se excluye el efecto de los medicamentos contra la hepatitis C, que en 2016 exigieron un desembolso mucho menor al efectuado en 2015. De no contar con este coste, el crecimiento del gasto regional fue del 5,4%, en torno al promedio autonómico.

Según los datos que publica el Ministerio de Hacienda, Extremadura cerró 2016 con un gasto sanitario total de 603,75 millones de euros, mientras que doce meses antes llegó a 588,39 millones. La comunidad fue la quinta con mayor crecimiento, por detrás de Aragón, Navarra, País Vasco y Murcia.

El incremento real fue mayor, ya que el resultado final se vio condicionado por el coste de los medicamentos para combatir la hepatitis C. Mientras que en 2015 estos tratamientos obligaron a un desembolso excepcional que llevó incluso a recurrir a la financiación estatal, en 2016 se produjo un considerable abaratamiento. En concreto, el pasado ejercicio representaron un gasto de 5,5 millones de euros, mientras que en el anterior pasaron de 20,9 millones.

De ese modo, el gasto sanitario de la comunidad sin hepatitis C llegó a 598,25 millones de euros en 2016 frente a los 567,47 de 2015. Esto supone una subida del 5,4%, en séptima posición de la clasificación regional y sólo dos décimas por encima de la media autonómica.

Los datos del Ministerio de Hacienda recogen el gasto devengado, es decir, el producido durante el ejercicio, se haya pagado o no. Por lo tanto, en principio no incluyen el abono de facturas atrasadas que se produjo el pasado año, una cuestión que podría explicar el incremento de costes. Según los datos de pago a proveedores, la región cerró 2015 con una deuda comercial en el ámbito sanitario de 224,7 millones de euros. Sin embargo, a la conclusión del pasado mes de diciembre prácticamente se había liquidado por completo respecto a ejercicios anteriores y sólo se debían 60,5 millones generados en 2016.

Sin embargo, la Consejería de Sanidad y Políticas Sociales de la Junta de Extremadura explica que el criterio que se emplea para computar el gasto devengado es el de registro de factura, independientemente de la fecha de pago de la misma.

Añade que la aplicación de un criterio de devengo, con arreglo a normas de contabilidad, implicaría verificar la variación de existencias en almacenes de los hospitales, un elemento que no se toma en consideración. Por lo tanto, afirma que atender al registro de factura implica posibles desplazamientos de gasto en función de la fecha en la que se lleve a cabo esta operación. En este año concreto, afirma que el traslado del cómputo de vacunas de 2015 a 2016 sobrevalora el gasto que contabiliza el ministerio.

Menos gasto farmacéutico

La importancia de los costes de los medicamentos contra la hepatitis C en las estadísticas de los dos últimos ejercicios se aprecia al analizar exclusivamente el gasto en farmacia hospitalaria, que en 2016 se redujo un 2,5%. En concreto, el pasado año fue de 154,9 millones de euros frente a los 158,8 del anterior. Sin embargo, si se excluye el efecto de los citados tratamientos en realidad el incremento fue del 8,3%, al pasar de 137,9 millones de euros a 149,4 millones.

El apartado que tiene más peso dentro del coste sanitario de la región sigue siendo el gasto en medicamentos que se prescriben por receta y se compran directamente en las farmacias, que ya representa el 54% del montante total. En 2016 creció un 3,6% y llegó a 326,07 millones de euros. Un año antes fue de 314,75 millones.

Asimismo, también se produjo un notable incremento en el gasto en productos sanitarios sin receta médica u orden de dispensación (instrumental, equipos, programas informáticos, recipientes de muestra, etc.). En este caso, de los 114,77 millones de 2015 se pasó a 122,78 millones al cierre de 2016, un 7% más, en la misma línea que el ejercicio anterior.