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Los pantanos acumulan un 18% menos de agua que en abril del año pasado

Pantano de Cijara en febrero de 2014. Entonces estaba al 96,5% de su capacidad. Hoy está al 50,4.
Pantano de Cijara en febrero de 2014. Entonces estaba al 96,5% de su capacidad. Hoy está al 50,4. / J. A. B.
  • A pesar del descenso, la campaña de riego y el abastecimiento para consumo humano están garantizados

No fue un invierno especialmente memorable por las lluvias pero la primavera va camino de ser recordada en la región por la sequía. Sobre todo la sequedad absoluta de este mes de abril. Los pantanos de la región gestionados tanto por la Confederación Hidrográfica del Tajo como por la del Guadiana acumulan ahora un 18% menos de agua embalsada que el año pasado por estas fechas. El descenso se eleva al 20,2% si la comparación se hace sobre lo acumulado de media en la última década en territorio extremeño.

En la actualidad, en los pantanos extremeños se acumulan 8.793 hectómetros cúbicos (Hm3). El año pasado por estas fechas eran 10.725. Es decir, 1.932 menos. Hay que recordar que un hectómetro cúbico equivale a mil millones de litros. La media de agua embalsada en la última década se sitúa en 10.995 para esta semana del mes de abril.

La estadística de la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) señala que en las presas que son de su titularidad hay ahora almacenados 4.780,2 hm3. Supone el 59,5% de su capacidad. El dato el año pasado era del 67,3%. Los del Tajo superan por poco los 4.000 hm3 (63,2%). Son 1.300 menos que el año pasado.

Falta de lluvias histórica

Un análisis pormenorizado de los pantanos revela aspectos llamativos. Así, para hacerse una idea de lo que suponen 1.932 hectómetros menos de agua respecto a abril del año pasado hay que ver los embalses que se podrían llenar con esa cantidad de agua. Y con ella se completarían prácticamente el tercer (Cijara) y el octavo (García de Sola) pantano más grande de Extremadura.

Ambos están situados en la provincia de Badajoz, donde se encuentran cinco de las ocho presas con más capacidad de la comunidad. 

El mes de abril está siendo muy seco. Va a cerrar con datos históricos muy malos de precipitaciones y con unas temperaturas por encima de lo normal», confirma a este diario Marcelino Núñez, delegado territorial de la Aemet (Agencia Estatal de Meteorología) en Extremadura. «Lo peor es que tampoco se prevé lluvia apreciable ni esta semana ni la próxima», recalca Marcelino Núñez.

«La situación es crítica para los cultivos que no son de regadío, especialmente para los cereales, y para la ganadería que se alimenta de pastos», agrega Juan Metidieri, presidente de Apag Asaja. «Está siendo un año catastrófico para los ganaderos. Y eso se ve agravado por el deficiente funcionamiento del satélite que determina la sequía en el campo. Sus mediciones no se corresponden con la realidad», añade Ignacio Huertas, secretario general de UPA-UCE.

A pesar del panorama, desde la Confederación del Guadiana se ha transmitido que están garantizadas tanto la campaña de regadío de este año como el abastecimiento humano para este año. Cada año se necesitan entre 1.000 y 1.200 hectómetros cúbicos de agua para regar parcelas en la provincia pacense y ahora hay 4.780.

Tampoco hay problemas a corto plazo en el caso del agua destinada a abastecimiento humano. Hay suficiente embalsada en estos momentos, aunque desde los organismos se mira con preocupación una situación arraigada de sequía en primavera. Así, la presa de Villar del Rey, de la que bebe el municipio de Badajoz, se encuentra al 74% de su capacidad y la de Guadiloba, que surte a la ciudad de Cáceres, está al 61%.