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Con la tarjeta del SES se accede a la receta electrónica. :: hoy
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Los farmacéuticos estiman que la receta electrónica ha ahorrado ya 80 millones

  • Los dos colegios profesionales calculan esta cifra en la década en que el sistema lleva en funcionamiento en la región

Los 150 millones de recetas electrónicas que se han dispensado en la región en los 10 años en que este sistema lleva funcionando en Extremadura han supuesto un ahorro de 80 millones de euros, según los cálculos de los colegios farmacéuticos.

«Es la cifra que se alcanza por el tiempo ahorrado tanto a médicos como a pacientes, puesto que la receta electrónica evita muchas consultas al paciente a la vez que permite que el médico se dedique a labores más allá de la prescripción», explica Cecilio Venegas, presidente del colegio pacense. «Para hacer el cálculo hemos cifrado en 10 euros la hora del médico y en 6 la del paciente», detalla. «Con estos datos, que parecen cifras pequeñas, multiplicados por una gran cantidad de médicos y pacientes, se consigue un gran ahorro tanto de tiempo como de dinero».

De hecho, solo en el segundo año de implantación del sistema en Extremadura, las visitas por parte de los usuarios al médico para pedir recetas se habían reducido entre un 30 y un 40%. Un porcentaje que ha ido creciendo en el tiempo porque la receta electrónica más completa de todo el país es la de Extremadura. Puesto que además de potenciar su uso en la sanidad pública, también se lleva a cabo en el sistema de mutuas como Muface o Isfas. Y porque también ya se ha conseguido que cualquier usuario de Extremadura pueda acceder a medicamentos en otras comunidades autónomas a través de la receta electrónica. De hecho, esta región y Canarias fueron las elegidas por el Ministerio de Sanidad para poner en marcha este programa piloto.

Pero el liderazgo extremeño en este sistema se reforzará en breve si cabe un poco más, porque alcanzará al ámbito veterinario. No en vano, el pasado lunes, los Premios a las Mejores Iniciativas de la Farmacia que organiza la publicación especializada Correo Farmacéutico galardonaron tanto al Colegio de Farmacéuticos como al Colegio de Veterinarios de Extremadura por la implantación de la receta electrónica veterinaria.

Por otro lado, y a pesar de la mejora en la dispensación que ha supuesto la receta electrónica, la región suma 42 farmacias con Viabilidad Económica Comprometida (VEC). La inmensa mayoría de ellas, 37, ubicadas en la provincia cacereña. Farmacias, por ello, que reciben por parte de la Junta hasta una máximo de 850 euros al mes para garantizarles unos ingresos mínimos y evitar su cierre. Aun así, tres lo han hecho en el último año en la región.

Descuentos obligatorios

La puerta para la obtención de la declaración VEC se abrió en 2011 con la publicación de un decreto que establecía ayudas para aquellas farmacias que no alcanzaran una facturación pública superior a los 150.000 euros brutos anuales. Entonces 30 oficinas de Extremadura se acogieron a la llamada declaración VEC. El número llegó en 2014 hasta las 50 y ahora se sitúa en 42.

Los colegios farmacéuticos recuerdan que los problemas para las boticas llegaron con los decretos del Gobierno central. «Por eso, para resolver la situación, es preciso que se revoquen los dos decretos que están en vigor, uno desde 2008 y otro desde 2010, y que establecen descuentos obligatorios para las farmacias», en palabras de Pedro Claros, presidente del colegio cacereño. «En el conjunto del país el descuento en las farmacias ha supuesto en torno al 45% del total del ahorro del Estado, bastante más de lo conseguido con la no reposición de los funcionarios, por ejemplo», asegura.

«Por ello, para mejorar la situación de las farmacias, es necesario que esos decretos no sigan en vigor, al menos el primero, porque establece descuentos iguales y obligatorios para todas las oficinas, independientemente de su facturación», añade Cecilio Venegas. «Y esta situación es la que ha estado y está yugulando la economía de las farmacias con pocos recursos», zanja Pedro Claros.

Ambos defienden que sin los decretos no serían necesarias ayudas ni subvenciones a las farmacias y que, por tanto, no existiría una declaración VEC que se creó para evitar que las boticas echaran el cierre y dejaran sin servicio a las localidades donde se ubican.