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Cepes Extremadura inicia su proceso de disolución al entrar en concurso

  • La asociación que agrupa a entidades de economía social está sin actividad y no tiene capacidad de generar ingresos tras una gestión «caótica»

La entidad diseñada para ser el interlocutor de la economía social en Extremadura se encamina hacia su disolución. La Confederación de Entidades para la Economía Social y Autónomos de Extremadura (Cepes) entra en concurso de acreedores y lo hace para liquidarse, no intentar reflotarse. Sin actividad desde el año pasado, con un trabajador en plantilla y sin fondos públicos, imprescindibles para su funcionamiento toda vez que la aportación de sus socios es residual, Cepes se encuentra «en una situación de bloqueo absoluto para el que no hay otra salida que la disolución», asevera su presidente, Ángel Pacheco.

El origen de sus males arranca por una deuda arrastrada desde que tuvo que hacer frente antes de 2011 a la devolución de 150.000 euros por mala justificación de actividades de formación. Tuvo que pedir un préstamo para seguir. En 2016, la Junta le intervino la subvención anual (unos 70.000 euros) por incumplir sus compromisos. Además, sobre Cepes está abierta una investigación que se inició cuando el Ejecutivo de Monago trasladó a la Fiscalía un presunto fraude en la facturación de cursos de formación en 2011. La cantidad investigada es de unos 300.000 euros.

El modelo no se cuestiona

«El problema no viene de ese asunto sobre el que todavía no hay nada, por cierto. Viene de mucho más atrás, cuando se tuvieron que devolver 150.000 euros y se pidió un préstamo», afirma Pacheco.

Creada en 2005, en Cepes Extremadura se reúnen organizaciones de sectores como el agroganadero, la enseñanza, la industria, los servicios o los transportes. Todas constituidas bajo la forma jurídica de cooperativas, sociedades laborales y autónomos. La economía social da trabajo a 11.000 personas en la región.

«El modelo de economía social no está en absoluto en cuestión por la disolución de Cepes. Cepes desaparece por una caótica gestión que arranca antes de 2011. Desaparece la entidad pero no quienes estamos creando empleo y riqueza con la economía social. Las entidades de la economía social vamos a seguir con nuestra labor habitual», relata el presidente de la entidad.

Cooperativas Agro-alimentarias de Extremadura, donde están representadas 230 cooperativas agroganaderas y unos 38.000 agricultores y ganaderos, era el socio de Cepes con más peso. De hecho, había habilitado un espacio en su sede de Mérida para acoger a la única trabajadora que tiene ahora mismo Cepes.

También formaban parte de esta entidad UPA-UCE; Ucetaex (cooperativas de enseñanza); Ormex (Organización Regional de Mujeres Empresarias Extremeñas); Insercionex (Inserción Sociolaboral de Personas con Discapacidad); o Fademur (Federación de Mujeres Rurales).

El juzgado de lo Mercantil ha nombrado a la empresa Zurbac, con sede en el municipio madrileño de Alcobendas, como administrador concursal del proceso de Cepes, concurso abreviado y voluntario.