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Los asuntos que llegan a los juzgados de la región caen un 28% en 2016

Celebración de un juicio en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Badajoz el pasado año. :: hoy
Celebración de un juicio en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Badajoz el pasado año. :: hoy
  • La reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal que simplificó la gestión de expedientes penales explica en parte la reducción de la carga

Baja la carga de trabajo de la justicia en Extremadura gracias principalmente a las últimas reformas legales. El número de asuntos ingresados en los juzgados de la región se redujo el pasado año un 28% respecto al ejercicio anterior. Sin embargo, crecieron las tasas que miden la demora en la resolución de procedimientos.

Según los datos publicados por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), en 2016 ingresaron en los 88 órganos judiciales de la región 111.203 asuntos. Son 42.910 menos que en 2015, una caída del 28%.

Profesionales consultados por HOY señalan que uno de los motivos que explican esta rebaja es la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal que entró en vigor en diciembre de 2015. Esta modificación afectó a la gestión de los atestados policiales sin autor conocido. Hasta entonces, cuestiones como denuncias de tráfico o partes de lesiones llevaban a abrir unas diligencias, que en su mayor parte se archivaban acto seguido. Esta obligación se suprimió, lo que tiene efecto directo en las estadísticas penales.

De hecho, la reducción de asuntos que tuvo lugar el pasado año se debe principalmente a la vía penal. En 2015 se contabilizó la entrada de 108.632 procedimientos de esta jurisdicción, número que en 2016 cayó a 65.219. También bajaron, aunque en menor medida, los correspondientes al ámbito social (300 menos que en el ejercicio anterior) y contencioso-administrativo (120 menos). Sin embargo, subieron los civiles, que pasaron de poco más de 37.000 a cerca de 38.000.

La importancia de la citada reforma legal tiene su reflejo también en el tipo de asuntos resueltos. Los autos se redujeron un 40% al pasar de 92.525 a 55.678, casi 37.000 menos. También bajaron los decretos, un 13,3% con 4.125 menos que en 2015. Por el contrario, el pasado año aumentó el número de sentencias dictadas. En concreto, subieron un 2,81% al pasar de 27.480 a 28.058.

En cualquier caso, el abogado penalista Emilio Cortés considera que la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal puede explicar en parte la reducción de asuntos ingresados, pero estima que habría que analizar otras causas. Como criminólogo, señala que es fácil saber por qué aumenta la criminalidad, pero es complicado precisar por qué baja.

A su juicio, puede influir la situación económica. Durante la crisis es normal que suban los delitos patrimoniales (hurtos, robos, etc.) y contra la integridad física (robos con violencia, lesiones...). Pero también por asuntos de drogas como vía para obtener unos ingresos extra. En consecuencia, una mejoría de la actividad puede contribuir a que se reduzcan estos delitos.

Esta tendencia también se aprecia en la jurisdicción mercantil. Según las estadísticas del Consejo General del Poder Judicial, el pasado año ingresaron en los tres juzgados de la región 566 asuntos. Un 71% menos que en el ejercicio anterior, cuando se llegó a 1.951. Pero no sólo las reformas legales (como cuando se aprobó la subida de las tasas judiciales) o la situación económica condicionan la evolución de los datos. Tras las últimas resoluciones, se estima que se presentarán cientos de demandas para reclamar la devolución de las cláusulas suelo de las hipotecas. El CGPJ ha pedido que se concentren en un juzgado por provincia, con los refuerzos pertinentes, algo que sin duda condicionaría la estadística del órgano en cuestión.

Aumenta la demora

A pesar de que ingresaron menos asuntos, las tasas de demora empeoraron en 2016. A lo largo del pasado ejercicio los órganos judiciales de la región dictaron 115.702 resoluciones. Son 40.000 menos que en el ejercicio anterior, pero no se debe a un descenso de la actividad.

Así se refleja en los indicadores que maneja el CGPJ para medir la labor de los juzgados. La tasa de resolución vincula los asuntos resueltos con los ingresados. Si está por encima de uno indica que se da salida a más de lo que entra, y cuanto mayor sea el dato mejor es la situación. En Extremadura se llegó el pasado año al 1,04, mientras que en 2015 se situaba en el 1,01.

Sin embargo, empeoró la tasa de pendencia, que relaciona los asuntos pendientes al final del año con los resueltos durante el ejercicio. En 2015 era de 0,23 y en 2016 subió a 0,29. Esto se debe a que la reducción de asuntos pendientes, casi un 8% al final del año (en doce meses se pasó de 36.537 a 33.637), no fue tan acusada como la rebaja de resoluciones.

Esto explica también por qué subió la tasa de congestión, que compara los asuntos pendientes al inicio del año más los ingresados a lo largo del ejercicio con los que se llegaron a resolver. De esta forma, un órgano, territorio o jurisdicción estará en mejor situación cuanto menor sea ese indicador. En el caso de Extremadura, en 2015 era de 1,25 y en 2016 llegó a 1,28.

Pese a ello, la región sigue encuadrada en el grupo de las comunidades autónomas con mejores datos. En 2016 se situó en una posición intermedia en cuanto a tasa de resolución. Pero fue la quinta con menor tasa de pendencia (aunque con el tercer mejor dato del país) y la cuarta con menor tasa de congestión (empatada con Castilla y León).