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Cuántos cerdos caben por metro cuadrado

Cerdos de cebo recibiendo sus piensos en una explotación en La Parra, en la comarca de Zafra.
Cerdos de cebo recibiendo sus piensos en una explotación en La Parra, en la comarca de Zafra. / Brígido
  • El Tribunal Supremo español también plantea a la justicia europea si a los guarros de cebo hay que matarlos con siete o con 10 meses de vida

La norma de calidad del ibérico llega a un tribunal presidido por un juez belga y en el que hay magistrados de hasta 28 nacionalidades distintas de Europa. Son los que desde su trabajo en el Tribunal de Justicia de la UE con sede en Luxemburgo deben dar una respuesta que puede suponer un cambio importante en una normativa sobre el cerdo que afecta a Extremadura. Al Tribunal de la UE se ha dirigido el Tribunal Supremo de España para que le aclare dos aspectos, uno sobre la carga ganadera de las explotaciones y otro sobre la edad de sacrificio.

El Tribunal de Luxemburgo interpreta el derecho comunitario a solicitud de los jueces nacionales. Que la normativa sobre calidad del  ibérico haya llegado al órgano judicial de la UE es posible por la decisión de un fiscal y de una asociación, Anprogapor (Asociación de Productores de Ganado Porcino). Este colectivo que representa, según su página web, al 80% de la producción porcina tanto de cerdo blanco como de ibérico de cebo.

Los intereses del cebo intensivo son los que han motivado un recurso contra la norma de calidad aprobada por real decreto en 2014 y que tiene ya plena vigencia en este año.

El de cebo (animales criados solo con piensos y básicamente en instalaciones cerradas, de rejilla) es uno de los tres tipos de cerdo que pueden tener la consideración legal de ibérico en función de su alimentación. Los otros dos son el de bellota y el de cebo de campo.

Anprogapor ha planteado un recurso contencioso administrativo contra el real decreto de la norma de calidad. Concretamente solicita la nulidad de su artículo 8, apartados 1 y 2.

Más calidad, más exigencia

En el primero se especifica que los animales de cebo de más de 110 kilos deben disponer de una superficie mínima de «suelo libre total» de 2 metros cuadrados en su fase de engorde. Los productores de guarro blanco y de cebo catalogado como ibérico aseguran que la disposición española choca contra la normativa de bienestar animal de la UE que sitúa ese espacio mínimo en 1,25 metros cuadrados.

«La filosofía con la que se hizo la norma de calidad del ibérico es hacer un producto de más calidad. Por eso el requisito de carga ganadera es mayor que el mínimo fijado por Europa. Nuestra norma, además, no es de obligado cumplimiento para todos los productores de porcino sino para los que quieren vender como ibérico», explica Elena Diéguez, secretaria técnica de Aeceriber, que representa a los productores de cerdos ibéricos puros.

La segunda cuestión a debate, el apartado 2, tiene que ver con la edad mínima de sacrificio de los cochinos de cebo ibérico. La edad mínima para el sacrificio es de 10 meses según la norma de calidad.

El sector del porcino de cebo intensivo considera que a los siete meses ya pueden tener el peso suficiente para ir al matadero. Si se alarga tres meses más esa edad mínima para ser sacrificado tiene, entre otras consecuencias, más gastos de alimentación que soportar.

El Supremo, atendiendo a la petición del fiscal y de Anprogapor, plantea dudas al Tribunal de Justicia europeo sobre esos aspectos normativos y necesita su opinión antes de decidir sobre el recurso. Es lo que se llama en términos jurídicos cuestión prejudicial.

En el auto del Supremo en el que plantea esa cuestión se afirma, entre otras aseveraciones, que la norma de calidad  «tiene una dimensión transnacional al imponer condiciones más estrictas de cría no solo a los cerdos criados en España sino también a los criados en los demás Estados de la UE destinados a los mercados españoles».