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El barco que navegará por Monfragüe no entrará en el parque nacional

Un barco similar al que navegará por Monfragüe, pasando junto a los Canchos de Ramiro.
Un barco similar al que navegará por Monfragüe, pasando junto a los Canchos de Ramiro. / Hoy
  • La embarcación recorrerá el río Tajo entre Serradilla y Talaván, donde estarán los pantalanes, y se quedará a 1,5 kilómetros del Salto del Gitano

El barco que navegará por Monfragüe no pasará por el área catalogada como parque nacional, o sea, por el corazón del paisaje protegido. Se quedará a las puertas, aproximadamente a un kilómetro y medio del Salto del Gitano, el famoso risco cuyo mirador es parada obligada entre quienes visitan el espacio con mayor protección medioambiental de Extremadura.

La ruta, que ya ha sido autorizada por la Confederación Hidrográfica del Tajo, se estrenará en dos meses. Lo que tarde en adaptarse la embarcación, que ahora está en un astillero en Zaragoza, y en trasladarla por carretera hasta Extremadura. Será una embarcación con capacidad para 55 pasajeros y dos tripulantes, con motor diésel. «El motor eléctrico no nos daría suficiente potencia, con él tendríamos problemas de maniobrabilidad y podríamos vernos en situaciones comprometidas ante determinadas condiciones de viento», explica Rafael Pintado, el empresario que ha tenido la iniciativa de ofrecer rutas en barco por Monfragüe, como ya hace por el embalse de Alcántara y por el Parque Natural del Tajo Internacional. Este último cumple este mes seis años en funcionamiento, un periodo en el que ha sumado 150.000 usuarios, según la cifra facilitada por el empresario.

De 75 a 90 minutos

Su nuevo proyecto consistirá en recorrer el río Tajo en varias rutas distintas entre los límites del parque nacional y las poblaciones de Talaván y Serradilla, que es donde están los pantalanes. «Los trayectos duran entre 75 y 90 minutos y ofrecen estampas preciosas», afirma el impulsor de la iniciativa, que en rigor se define no como un barco turístico sino como un aula de naturaleza. Es un matiz de tipo administrativo, exigido para cumplir con lo que establece el PRUG (Plan Rector de Uso y Gestión) de Monfragüe.

Este mismo documento es el que impide que una embarcación pueda pasar por la zona más sensible del Parque Nacional, que abarca 18.396 hectáreas (la zona periférica de protección cubre 97.764, y 195.352 tiene el área de influjo socioeconómico). La oferta de recorridos disponibles no será la misma a lo largo de todo el año. Hay un tramo navegable durante los 365 días, pero en otro está restringido durante varios meses para no molestar a las aves en la época de nidificación.

«Nosotros somos los primeros interesados en que las especies no resulten dañadas», argumenta Rafael Pintado, que añade que la experiencia les demuestra que la navegación no perturba a la avifauna. «En el Tajo Internacional hay especies que no había cuando el barco empezó a funcionar», asegura. «Lógicamente, no quiero decir con esto que hayan venido gracias a la embarcación, sino que la presencia de esta, el hecho de que exista navegación, no solo no hace que no abandonen el lugar, sino que no impide que la población aumente». «Al llegar por el agua, no nos identifican como un depredador», detalla Peinado, que añade un factor positivo. «Al estar permanentemente recorriendo determinadas zonas –comenta–, actuamos también como vigilantes del entorno, de hecho ya hemos avisado más de una vez a los agentes del Medio Natural de la zona del Tajo Internacional porque hemos detectado buitres leonados en nidos de cigüeñas negra o porque hemos visto actitudes sospechosas de furtivismo».

El empresario apunta también el efecto económico positivo que el barco del Tajo Internacional ha tenido en la comarca de Alcántara. Ha aumentado el número de visitantes en la zona, asegura, y por tanto, también la actividad en los negocios relacionados con el turismo. Además, Rafael Pintado cree que este tipo de iniciativas favorecen un cambio de mentalidad en la población. «En lugar de ver la protección medioambiental de su entorno como un elemento negativo, que impone restricciones, lo ven justo al contrario –expone el empresario–, como una oportunidad económica y de desarrollo».

En opinión de Francisco Martín, director general de Turismo, este tipo de iniciativas sirven, entre otras cosas, para dinamizar la economía de una comarca y ayudan a que quienes eligen la región como destino para sus excursiones, vivan en ella una experiencia viajera más completa.