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El Parque Tajo Internacional se hace más grande

El río Erjas a su paso por el término municipal de Segura, en Portugal. :: HOY
El río Erjas a su paso por el término municipal de Segura, en Portugal. :: HOY
  • Este espacio incorporará 3.514 nuevas hectáreas situadas al norte del río Tajo y al este del Erjas tras un año marcado por la declaración como Reserva de la Biosfera y el aumento del número de visitantes

El Parque Tajo Internacional está considerado uno de los últimos refugios de especies amenazadas ligadas al bosque mediterráneo. Desde el Puente de Alcántara hasta Cedillo, el visitante puede ver cigüeñas negras, águilas imperiales, buitres y nutrias en un paisaje marcado por el lirio, el enebro, el arce de Montpellier, la boca de dragón, la lengua de buey o el jacinto. Eso es sólo un pequeño resumen de lo que este paraje alberga. De ello es muy consciente Esther Sánchez, monitora en el Centro de Interpretación de la Naturaleza ubicado en Alcántara, en el que se da a conocer este espacio que cada vez se está haciendo más grande.

«Está muy lejos de parecerse a Monfragüe, la gran joya de la naturaleza extremeña, pero poco a poco vamos consiguiendo que lo visiten más turistas», asevera Sánchez, que alude a la declaración de Reserva de la Biosfera otorgada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en marzo de 2016. «Hemos empezado a notar ese título durante el verano. En esa fecha sí hemos visto un incremento respecto a otros años», añade.

La herramienta que se utiliza para estimar el número de visitantes que recibió este parque es la estadística que maneja la Junta de Extremadura en los centros de interpretación de la zona. Por un lado, el ubicado en Alcántara, y por otro, El Péndere, que se puede visitar en el municipio de Santiago de Alcántara. Por el primero de ellos pasaron un total de 8.898 turistas en 2015, una cifra que se ha incrementado en 2016 hasta los 10.273. De hecho, es el primer año que este espacio en el que se puede conocer el parque de manera interactiva y en poco más de 30 minutos supera la barrera psicológica de los 10.000 visitantes. En marzo de 2011, cuando abrieron, no llegaron ni a los 4.500. En el segundo, también han aumentado las visitas. Se acercaron hasta él 2.788 personas frente a las 1.679 del año 2015.

A esa mejoría en los datos se suma otra novedad: la incorporación de 3.514 nuevas hectáreas situadas al norte del río Tajo y al este del Erjas, pertenecientes a los términos municipales de Alcántara y Piedras Albas.

De este modo, el paraje protegido alcanzará una superficie total de 28.602 hectáreas después de que el Gobierno regional haya sometido a información pública durante un mes el proyecto de decreto por el que se aprueba la modificación del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de este parque.

Se trata de una zona dominada por dehesas de encinas en buen estado de conservación que pueden ser de vital importancia para las poblaciones de cigüeña negra, águila perdicera, águila real y alimoche.

Además, con esta ampliación se incorporan nuevas colonias de topillo de cabrera del sector noroccidental de un parque que en 2017 contará con 208.750 euros para llevar a cabo el servicio de gestión del programa de uso público, así como tareas de mejora de hábitats y conservación para el desarrollo sostenible.

¿Qué visitar y cómo?

«Ver este paraje en un día es imposible. Es muy extenso. En coche, desde Zarza a Cedillo se tarda una hora y media. Por eso, lo mejor es elegir una zona y explorarla con alguna actividad», explican desde el Centro de Interpretación de Alcántara.

El Tajo Internacional comprende dos concelhos portugueses (Castelo Branco e Idanha-a-Nova) y 11 localidades extremeñas (Alcántara, Brozas, Carbajo, Cedillo, Herrera de Alcántara, Membrío, Salorino, Herreruela, Santiago de Alcántara, Valencia de Alcántara y Zarza la Mayor). En todos esos términos municipales hay rutas señalizadas, con diferentes miradores. Tres de los más conocidos son el de Negrales, el de Las Viñas y el de la Geregosa.

Para llegar al primero de ellos el sendero parte de Herrera de Alcántara, por el camino del Puerto Viejo. Desde el mirador se pueden apreciar las vistas del río Tajo y sus orillas española y portuguesa, así como los meandros del arroyo Negrales.

Respecto al mirador de Las Viñas, la ruta empieza en la carretera de Santiago de Alcántara a Carbajo y discurre por una paisaje de dehesas de encinas, hasta acercarse a los riberos, donde la vegetación se va transformando y aparecen madroños. Durante el recorrido y desde la torre observatorio, es posible admirar el vuelo de casi todas las grandes aves del parque natural. Tampoco es extraño ver grupos de ciervos. De hecho, en septiembre, durante la berrea, está considerada una buena zona para escuchar relativamente cerca a los grandes machos de esta especie.

Por su parte, para llegar al mirador de la Geregosa, la ruta empieza desde el Centro de Interpretación El Péndere y llega hasta la orilla del río Tajo, donde se encuentra la fuente de la Geregosa, considerado uno de los manantiales de agua termal de mayor calidad localizado en Extremadura. Además, este camino es un enlace entre dos espacios protegidos: la Zona de Interés Regional Sierra de San Pedro, cuyo límite es la propia localidad de Santiago de Alcántara, y el Parque Natural Tajo Internacional.

A las rutas que llevan hasta los miradores del parque, se suman las que se pueden hacer para conocer el patrimonio histórico de la zona, un paisaje que cuenta con numerosos vestigios de varias culturas como la romana, la visigoda y la judía.

«Toda la comarca del Tajo Internacional y su vecino portugués, el Tejo Internacional, conforma uno de los yacimientos megalíticos más importantes y diversos de Europa. Buena parte de los términos municipales cuenta con alguna muestra de esta arquitectura prehistórica», apuntan desde el Centro de Interpretación de la Cultura Dolménica, un edificio situado a las afueras de Santiago de Alcántara que destaca porque todas sus instalaciones son subterráneas y su aspecto exterior es el de un gran dolmen de unos 200 metros cuadrados. Cerca está la cueva El Buraco, conocida por sus pinturas rupestres.

Y desde el fondo de la tierra hasta el agua, ya que este viaje se puede terminar navegando entre dos países por el río Tajo y el Pónsul. La ruta más conocida es la que parte de Cedillo y hace una parada en la ciudad de Castelo Branco.