Hoy

Comer a lo gamberro

Una swiss dream burger, en Sudeste. :: A. T.
Una swiss dream burger, en Sudeste. :: A. T.
  • Sudeste, un local de comida divertida y ambiente desenfadado

Mi mujer tenía comida de empresa y a mí no me molaba cocinar. ¡Hombres! O sea, ¡caprichosos! Cogí el HOY y me eché a la calle. Me apetecía comer a lo gamberro y me apetecía hacerlo a lo varón solitario y huraño que lee el periódico mientras mastica y bebe cerveza. Dudaba: ¿pizza, hamburguesa, fajitas, bocata & company?

Recordé que mi hijo me había comentado algo sobre un bar nuevo de comida divertida que habían abierto el uno de diciembre «unos de Alicante» en la avenida Virgen de la Montaña de Cáceres. Y decidí experimentar. Allí estaba, por debajo del Gobierno Civil. Atractivo por fuera: blanco, distinto y un cartel avisando de la diferencia: 'Sudeste, the new food generation'. Entro y la decoración es divertida, informal, cuidada, detallista... Estilo Ikea. Macetas en las mesas, camareros de negro, alegría conceptual y unos baños que compiten con los de la Filmoteca por el título de lavabos públicos más originales de Cáceres.

La carta es curiosa, aunque me cuesta pasar las hojas. En la mesa de al lado, tres cuarentones en comida de trabajo deciden pedir 'unas entradas cachondas'. Efectivamente, los platos tienen nombres en consonancia con la informalidad estudiada del local: el patito coqueto (muslo de pato confitado en salsa de naranja y chipotle, servido en tortilla de trigo) (4,50 euros), el pulpito travieso (pulpo asado con salsa cremosa de hierbas, sal negra de carbón, aceite de ajo y pimentón servido en tortilla de trigo (4,50), hummus sapiens, la burra ibérica, el cerdito borracho, dos sandwiches de estilo danés llamados el carnívoro (10,50) y el herbívoro (9)...

Preparan un atractivo ceviche con salsa de mango y maracuyá, chips de boniato y un ligero toque picante (10,80) y un tentador tartar de atún fresco con aguacate, sésamo, alcaparras, almendra, manzana verde y aderezo especial de la chef (11,50). Pero habíamos quedado en que veníamos a comer a lo gamberro, así que me fijo en las hamburguesas y me olvido de 'las entradas cachondas.

Las tienen de cuatro tipos. La swiss dreams (10), la blue barbecue (10,50) y la green limbo (10,50) son un taco generoso de 180 gramos, 100% ternera de Extremadura con aderezos diferentes y quesos de calidad. La chiken capri (10) cambia la ternera por el pollo. Todas llevan mezclum, tomate y salsas, van acompañadas de patatas artesanas y el pan se elabora en el establecimiento.

Pido una swiss dreams con cebolla caramelizada a la cerveza y queso suizo. Para beber, me fijo en las 15 cervezas artesanas de la carta (Ballut, Er Boquerón, La Socarrada, La Virgen 360) y opto por una caña. Toca esperar y me dispongo a disfrutar con una de mis manías: leer el diario en soledad mientras espero la llegada de la comida. Pero se acerca el maître y amablemente me comenta que su madre lee el HOY todos los días.

«¿Pero no erais una franquicia de Alicante?», me sorprendo. Y él me aclara la cuestión: «No somos franquicia, sino sociedad. Hay socios de Alicante y socios extremeños. Tenemos un establecimiento en Alicante y al decidir dónde abrir en Extremadura, hemos estudiado el mercado y hemos optado primero por Cáceres».

Tras la información, un camarero deposita en la mesa una lata de conservas conteniendo sabrosos encurtidos. Al poco, llega una impresionante hamburguesa sobre una bandeja de pizarra y una cesta de freidora, que parece de juguete, llena de patatas apetitosas. Disfruto como un muchachino, abriendo desmesuradamente la boca y contraviniendo todas las reglas del decoro. De postre, correcta ensalada de frutas con espuma de yogurt griego y miel (4,50). Más un café solo magnífico y una copa de Habla de Ti: 19,45.