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«Hasta 'la píldora', la mujer sólo ha importado a la medicina como madre»

«Hasta 'la píldora', la mujer sólo ha importado a la medicina como madre»

De su conferencia en la Sociedad Económica se deduce que, desde el punto de vista histórico, la medicina sólo se ha preocupado por la salud del varón. La mujer, como sexo, ha importado poco.

Por eso yo he titulado mi conferencia como 'el privilegio de la salud del varón' porque históricamente varón y autoridad han ido juntos. La mujer quedaba postergada por completo. Sólo importaba su salud en relación a su capacidad reproductora. La mujer le importaba a la medicina porque era madre. Fijémonos, por ejemplo, en el siglo XVI por el impacto que tuvo el descubrimiento en nuevas enfermedades como por ejemplo la sífilis, que era sólo una enfermedad en cuanto que afectaba al varón. En ese siglo hay numerosos tratados sobre las enfermedades del varón, algunos dedicados a las denominadas 'carnosidades de la verga', que es el principio de la literatura médica sobre la próstata, y sin embargo lo único que se encuentra sobre la mujer es acerca de su salud espiritual: 'la doncella perfecta', 'la casada perfecta'.... La excepción es un único estudio dedicado a la 'honrosa situación de embarazada'.

Si ningún médico se preocupaba por estudiar la medicina de la mujer, imagino que no habría ninguna mujer médico.

No las había. En el siglo XVI la medicina era una ocupación familiar, mayoritariamente de judíos conversos. La mujer no podía acercarse a la medicina porque inmediatamente era acusada de bruja.

¿Y cuándo empieza la medicina a ocuparse verdaderamente de la salud específica de la mujer?

Para contestar a esa pregunta hay que hacer un poco de historia: la píldora del control de la natalidad apareció en 1960. Y en 1999 la OMS convoca una reunión en la que se hace una comparación entre la salud masculina y la femenina. ¿Qué ha ocurrido entre esas dos fechas?, Que la mujer, en todas partes del mundo, vive unos 6 u 8 años más que el varón. ¿Por qué? Porque desde el día en que la mujer pudo programar su compromiso maternal pudo entrar en el sistema laboral de una manera masiva y a la plena atención de la medicina. Ese cambio lo propició 'la píldora', que también hizo que los ginecólogos cambiaran la forma de atender a las mujeres: ya no eran sólo parteros, sino obstetras. Y empezaron las grandes campañas de salud femenina. La mejor respuesta a que la medicina ya se ocupa de la salud femenina en su integridad fue la constatación, en esa conferencia de la OMS de 1999 de que 40 años después de 'la píldora' la mujer sobrevivía al varón de una manera notabilísima.

¿La Viagra puede considerarse como 'la píldora del varón'?

Sí. El Viagra ha representado para el varón lo que la píldora para la mujer. Porque ambos fármacos superan un concepto fatalista: la píldora femenina significa para la mujer tener riguroso control sobre los hijos que se quieren tener. Eso sucede por primera vez en la historia. Para el varón, el Viagra rompe, y también por primera vez en la historia, el concepto fatalista de que hay ciertas funciones que se pierden con la edad y que ya no se recuperan. Lo que viene a establecer el Viagra es que, de algún modo, podemos detener el tiempo, de que la longevidad se puede retrasar. Fíjese que eso abre la puerta a un inmenso campo de la medicina, que es el de hacer todo lo que esté en nuestra mano para mantenernos lo más jóvenes posible.