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180 familias engrosan la lista de espera para ser adoptantes

  • Afadex reclama la puesta en marcha de una unidad de pediatría social para atender a los más de 1.600 menores adoptados

La realidad de la adopción en Extremadura poco tiene que ver con el acogimiento. Si la administración carece de familias acogedoras para los menores tutelados, tiene una lista de espera para la adopción. 180 familias son las que hoy, con el certificado de idoneidad en vigor, esperan para convertirse en padres a través de la adopción.

La Asociación de Familias Adoptantes y Acogedoras de Extremadura (Afadex) asegura que son las trabas burocráticas las que ralentizan el proceso. «Estamos hablando que para una adopción nacional se esperan entre siete y ocho años y para una internacional, entre tres y cinco. Confiamos por eso en que la situación mejore con el nuevo decreto en el que trabaja la administración y al que ya hemos presentado nuestras aportaciones», explica Juan Antonio Pavón, presidente de Afadex. «Queremos mayor transparencia en el proceso, para saber cómo va, cómo se lleva a cabo la asignación del menor; por eso reclamamos una base de datos que poder consultar», señala.

Respecto a las entrevistas de valoración que los técnicos hacen a las familias, para saber si pueden o no adoptar, Afadex reclama «un trato más humano» y que las conversaciones queden registradas «para que no den lugar a contradicciones entre lo expresado por los solicitantes y lo interpretado por los técnicos». También, y entre otras de las aportaciones presentadas al decreto, la asociación reclama más información sobre los perfiles reales de los menores adoptables y que cuando la propuesta técnica sea que la familia no es idónea, «se recurra a la opinión independiente de un profesional».

En cuanto a la atención a los menores adoptados, más 1.600 en la actualidad, Afadex pide que se ponga en marcha, también entre otras medidas tanto sanitarias como educativas, un teléfono único de ayuda a la familia donde se atiendan sus dudas y una unidad de pediatría social desde la que se gestione la atención integral del menor, y desde la que se le derive por tanto a los diferentes especialistas que necesite. «Puesto que lo habitual es que estos menores tengan necesidades sanitarias importantes», afirma Pavón.

La directora general de Políticas Sociales, Infancia y Familia, Carmen Núñez, asegura por su parte que a pesar de que hay 180 familias en lista de espera para adoptar y más de 300 menores en centros de acogida en estos momentos, «hay poco perfil de adopción». Explica que la mayoría de las familias quieren menores de cero a cinco o siete años, tramos de los que menos menores hay, y en unas condiciones que a veces no se dan porque los hay con enfermedades crónicas, que están con otros hermanos o con discapacidad. «A veces no es tan fácil cuadrar el perfil del menor que busca la familia que quiere adoptar con el del menor que es susceptible de ser adoptado», argumenta la directora general. Además, recuerda que el objetivo prioritario de la Administración es que todos aquellos menores que puedan continuar con sus padres sigan con ellos y que todos aquellos que puedan retornar, una vez se ha resuelto la situación de riesgo que motivó su retirada, puedan volver también.

De hecho, adelanta, uno de los cambios que se introducirán en el nuevo decreto de adopción que se prepara es la llamada ‘adopción abierta’, «para hacer posible que incluso los menores que sean adoptados no pierdan el vínculo con su familia de origen siempre que sea posible», concluye.