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Interior de un tren de lujo. :: hoy
Interior de un tren de lujo. :: hoy

Viajeros al Wagon-Lit

  • El Tren Prestige hará viajes gastronómicos por Extremadura

Ya que no tenemos tren rápido, al menos tendremos tren de lujo. Durante el acueducto de la Inmaculada y la Constitución, gracias a la Asociación Extremeña de Amigos del Ferrocarril, circulará por las vías extremeñas el Tren Prestige. Se conmemora así el 150 aniversario de la inauguración del tramo del ferrocarril Ciudad Real-Badajoz y de la conexión internacional Madrid-Lisboa, que fue realzada con un viaje entre las dos capitales de la reina Isabel II.

El Tren Prestige es una maravilla de época, un convoy decadente, precioso y novelero que tiene su base en el Museo del Ferrocarril de Madrid-Delicias y está formado por cinco coches restaurante de la antigua Compagnie Internationale des Wagons-Lits, fabricados entre 1924 y 1929. Todo en su interior se mantiene en su estado original y se respeta la marquetería en maderas nobles. En estos viajes por Extremadura, el Tren Prestige contará con cuatro vagones restaurante de cuatro ejes, un vagón salón, también de cuatro ejes, una máquina diésel y un total de 184 plazas.

Los viajes prometen ser un ejercicio retro de vuelta a los felices años 20, a los viajes en el Orient Exprés, el Transiberiano o el Lusitania. Si quieren imaginar el encanto de la excursión, pueden consultar la sección trenes temáticos en la web de Renfe.

Aunque estos viajes conmemoran el 150 aniversario de la primera relación ferroviaria Madrid-Lisboa, lo cierto es que esa no fue la primera relación internacional entre España y Portugal. En realidad, el sesquicentenario de la primera conexión internacional española fue el 20 de septiembre de 2013, pues ese día hizo 150 años de la llegada a la estación de Badajoz del primer tren que venía de Lisboa. Aquel día de 1863, por primera vez circulaba por España un tren internacional. Al año siguiente se establecía la conexión con Francia por Hendaya, en 1866 viajaba la reina Isabel II de Madrid a Lisboa por Badajoz, en 1878 se abría la conexión por Port Bou, en 1880, por Valencia de Alcántara y en la siguiente década se establecerían las conexiones por Vilar Formoso, Tui y Barca d'Alva.

Quedaban así establecidas las conexiones de Extremadura, Castilla y León y Galicia con Portugal. 150 años después, la única de estas tres regiones que no está unida con el país vecino es Extremadura. Los trenes extremeño-portugueses de nombres evocadores desaparecieron: el Luis de Camoens en 1995 y el Lusitania Exprés en 2012. Pero nos queda el recuerdo de aquella bella época en que Isabel II viajaba a Lisboa por Badajoz, Amadeo de Saboya se marchaba al exilio también en tren y también por Badajoz y el príncipe Juan Carlos volvía del exilio por Valencia de Alcántara.

La iniciativa de la Asociación Extremeña de Amigos del Ferrocarril de traer el Tren Prestige nos permitirá recordar aquella época y disfrutar del medio de locomoción más cómodo y novelesco de cuantos existen. La experiencia en el tren Prestige no será solo viajera, evocadora, elegante y ferroviaria, sino también gastronómica. El primer viaje partirá de la estación de Chamartín a las 15.13 horas del viernes 2 de diciembre y acabará en Puertollano a las 19.30, incluyendo una comida de aromas extremeños ofrecida por el chef Gonzalo Valverde. Este viaje constará 60 euros. El mismo precio y parecida temática gastronómica tendrá el viaje del 3 de diciembre entre Puertollano y Mérida, con visita guiada al poblado ferroviario de Almorchón.

El domingo 4 de diciembre, el Tren Prestige circulará entre Badajoz y Mérida en viajes de ida y vuelta con maridajes de cava e ibéricos por la mañana y de cava y quesos DO de Extremadura por la tarde. Cada viaje, 30 euros. El martes 6 y el miércoles 7 de diciembre, habrá viajes a Cáceres, Arroyo-Malpartida y a Plasencia con comida de aromas extremeños (50 euros) y para regresar a Madrid desde Plasencia el 8 de diciembre con comida incluida (60 euros). Un buen plan para el puente: recordar los tiempos en que Extremadura y el tren se llevaban de lujo.