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Las escuelas de idiomas suman 11.700 alumnos, 900 menos que hace un año

Alumnos matriculándose el pasado verano en la sede de Cáceres, la que tiene más estudiantes. :: hoy
Alumnos matriculándose el pasado verano en la sede de Cáceres, la que tiene más estudiantes. :: hoy
  • El número de estudiantes baja en todas las lenguas y en todas las escuelas excepto en la de Badajoz

Las escuelas de idiomas de Extremadura, con sus aulas adscritas, suman este curso 11.683 alumnos, una cantidad menor a la del año pasado. En concreto, el retroceso en el número de matrículas es del siete por ciento, o lo que es lo mismo, 928 estudiantes, según los datos facilitados por la Consejería de Educación y Empleo.

La cifra de matriculados -que no incluye a quienes estudian a distancia, al tratarse de un dato aún no disponible- ha bajado en todas las lenguas y en ocho de las nueve sedes que hay en la comunidad autónoma. La única que ha evolucionado de forma positiva en este capítulo en comparación con el año pasado es la de Badajoz, que ha registrado un incremento del uno por ciento (tuvo 2.493 alumnos en el curso 2015/16 y en el que comenzó el mes pasado ha alcanzado los 2.527).

La de Cáceres, que es la que tiene más alumnos, ha visto recortado su censo de matriculados en un ocho por ciento, lo mismo que la de Plasencia, mientras que la de Mérida cuenta ahora con un tres por ciento menos de estudiantes que el año pasado por estas mismas fechas. Los mayores descensos relativos se han dado en Almendralejo y Montijo, donde el número de inscritos ha caído un 19 por ciento, mientras que en la sede de Villanueva de la Serena-Don Benito ha descendido un once por ciento, un diez en la de Navalmoral de la Mata y un nueve en la de Zafra.

La caída, por lenguas

Por idiomas, el más demandado sigue siendo el inglés, que es el elegido por 65 de cada cien matriculados, aunque hay ligeras diferencias según el centro. En el presente curso, esta lengua suma 7.587 alumnos en la comunidad autónoma, una cifra un seis por ciento inferior a la del año pasado.

También tiene menos estudiantes el portugués, que es la opción elegida por el quince por ciento de los alumnos de las escuelas de idiomas de Extremadura, la región donde viven tres de cada cuatro españoles que estudian la lengua del país vecino. Este año suma 1.777 estudiantes, un diez por ciento menos que en el curso pasado. Los datos oficiales dejan claro que tiene más tirón en las aulas pacenses que en las cacereñas. En Badajoz y Mérida supone el veinte por ciento del total de matrículas, y en Montijo llega al 22, mientras que en Cáceres se queda en el trece por ciento y en Plasencia y Navalmoral de la Mata no llega al diez, según las cifras proporcionadas por la Junta. Son datos provisionales, que pueden variar en las próximas semanas, aunque de forma leve.

En cuanto a los motivos de estas cifras, uno de ellos es que ya se ha pasado el 'boom' que se dio durante los años más duros de la crisis, en los que se registraron las mayores cifras de paro y se multiplicó el interés por la formación en general y los idiomas en particular. En este sentido, resulta especialmente llamativa la caída registrada por el alemán.

Durante esos años en los que más se notaron los efectos de la recesión, se disparó el número de estudiantes de esta lengua. Buena parte de ellos eran desempleados que vieron en el mercado laboral del país germano una oportunidad de encontrar trabajo. Sin embargo, la demanda por estudiar este idioma ha caído en los dos últimos años. Para este años cuenta con 737 inscritos, un treinta por ciento menos que en el curso 2013-14.

Un segundo motivo es el aumento de la oferta para estudiar una lengua extranjera. Las escuelas de idiomas ya no son la única opción pública para hacerlo, como sucedía hasta hace unos años. Está también el Instituto de Lenguas Modernas, de la Universidad de Extremadura. Y ha crecido de forma considerable la oferta de las universidades populares, repartidas por toda la geografía regional. A ello hay que sumar otras instituciones públicas, como el Instituto Camões (Portugal) o el Goethe (Alemania), además de las academias privadas.

La certificación de los títulos

Una tercera causa es que también ha aumentado la oferta de cursos monográficos de las propias escuelas de idiomas, una alternativa que algunos eligen porque se adapta mejor a sus circunstancias personales, ya que no exige la asistencia a clase durante ocho meses un mínimo de cuatro horas por semana. Y por último, una cuarta circunstancia que conviene citar a la hora de tratar de encontrar una explicación a estos números es el hecho de que las escuelas oficiales de idiomas ya no son las únicas entidades en las que obtener los certificados oficiales.

Los títulos que ellas expiden son aceptados en España, pero a escala internacional depende del país, del organismo, de la universidad... Sucede igual con otras instituciones públicas y privadas que enseñan idiomas en España. Para quienes no tienen más aspiración que manejarse con menor o mayor soltura en una lengua extranjera, la validez internacional del título no es un asunto preocupante, pero sí es un criterio que valoran aquellas otras personas interesadas en tener una certificación que avale esas competencias en el manejo de una lengua distinta a la materna, alcanzadas tras años de estudio.