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La derrota de Vara contada por su hijo

Guillermo Fernández Martínez presenta su libro el día 23. :: HOY
Guillermo Fernández Martínez presenta su libro el día 23. :: HOY
  • «De los políticos se sabe poco, es una profesión deshumanizada, como monstruos que no tienen familia», afirma

  • Guillermo Fernández, de 22 años, plasma en un libro cómo afrontó su padre el fracaso de 2011

«¿Lo vas a dejar?», le puso el hijo de Guillermo Fernández Vara a su padre en un mensaje de 'guasap' cuando éste le comunicó en 2011 que daba por fracasadas las negociaciones con Izquierda Unida, lo cual iba a permitir al PP de Monago gobernar Extremadura. «Nunca me contestó a aquel mensaje», revelaba esta semana Guillermo Fernández Martínez (Olivenza, 1994) y autor de 'Guillermo Fernández Vara, el desafío del cambio' (ed. Tropo, colección Damajuana), donde explica cómo el actual presidente de la comunidad estuvo a punto de dejar la política a mediados de la pasada legislatura.

«Después de 2011 hubo un momento en que mi padre se pensó si quería continuar en la pelea o echarse a un lado. Fue una etapa dura, a mí me decían cosas de por qué había perdido y yo lo culpaba a él, lo señalaba con el dedo. Al final se dejó de hablar de política en mi casa, hasta que un día nos dijo que continuaría y nos avisó de que irían a por él. Miedo no, pero respeto sí nos dio, pero el apoyo de su familia fue incondicional porque lo vimos tan seguro que nos contagió», anticipa Guillermo hijo sobre su libro, que estará en las librerías el próximo día 21 y será presentado en Madrid dos días después.

A punto de concluir sus estudios de Periodismo en Madrid, el autor tenía 17 años cuando su padre sufrió aquella derrota electoral histórica -era la primera vez que perdía el PSOE en la comunidad-. Ahora, con 22 años, ha rescatado sus vivencias y sensaciones, se ha entrevistado con personajes que él ha considerado clave en la legislatura 2011-2015 y ha producido 196 páginas cuya galerada le llegó al protagonista hace un par de meses en un paquete de Correos. «Esto se avisa», fue la primera reacción de Vara, que según su hijo no le ha matizado ni corregido una sola línea. «Lo llevé todo en secreto y aunque cuando lo supo me dijo que 'adelante', me dejó a la intemperie con la publicación del libro, que me las apañara solo me vino a decir». Tras contactar con varias editoriales, se puso manos a la obra con la primera que le dijo que sí - «una no me respondió y otra me dijo que los personajes políticos ya no venden»-. El libro costará 13,95 euros y el prólogo de Alfredo Pérez Rubalcaba, exministro y ex secretario general del PSOE, se debe a que ha sido el socialista al que más ha admirado Vara.

«A medida que lo escribía me preguntaba a quién podía interesar este libro. Creo que tiene un interés periodístico no solo para un extremeño, sino para cualquier persona de España que quiera saber algo más del personaje. Porque creo que de los políticos se sabe poco, pues se trata de una profesión deshumanizada, como si fueran monstruos que no tienen familia».

Entre otras escenas que describe, figura la de Vara en su despacho de la residencia presidencial la noche de la derrota electoral del 22 de mayo de 2011 cuando su hijo bajó -la familia vivía entonces en el piso de arriba- y se lo encontró solo. «Verlo así en la derrota fue para mí algo bestial».

IU, los medios, Sánchez

La relación con Izquierda Unida, con Rodríguez Ibarra, con los medios de comunicación afines al PP que cada semana criticaban con dureza a Vara y la última etapa del PSOE, la posibilidad de un pacto con Podemos para gobernar -«me acojona», dijo Vara de esta posibilidad- hasta la dimisión de Pedro Sánchez, una parte que se ha escrito a contrarreloj, son los capítulos 'calientes' del libro sobre Vara escrito por su hijo, quien admite que de no haber vuelto a ganar su padre en 2015 quizás no hubiera visto la luz.

Según Guillermo hijo, el libro no ha tenido nada de terapéutico, pero sí ha sido «pedagógico» porque afirma que ha aprendido muchas cosas de su padre. Muchas de sus fuentes no las cita porque así se lo pidieron. Con su principal adversario, José Antonio Monago, no ha hablado, pero con políticos del PP de la primera fila regional sí, igual que con políticos de Izquierda Unida. «No ha sido terapéutico porque en realidad me ha abierto algunas heridas. De hecho, tras hablar con algunas personas no he podido ponerme a escribir hasta el día siguiente».

Una fuente capital ha sido Juan Carlos Rodríguez Ibarra, distanciado de Vara hasta que surgió la moción de censura que su grupo parlamentario presentó en mayo de 2014. El libro revela que aquella idea que dinamitó el tramo final de la legislatura fue de Ibarra. Vara se fue a meditarlo a la casa de campo que tenían en Santo Domingo, una aldea de Olivenza, y que luego la ejecutó, en opinión del hijo de Vara, como un «acto de valentía política que me sorprendió». También confiesa que le impactó cuando Ibarra le dijo que él, de haber perdido unas elecciones, se habría marchado. «Me dolió aquello, pero le agradecí su sinceridad». Según dice, el expresidente extremeño ya ha leído el libro, pero aún no le ha contestado.

Guillermo Fernández Martínez es el menor de los dos hijos de Vara, que tiene una hija de 26 años. Hasta 2007 vivió en Olivenza y después se mudó a Mérida cuando su padre salió elegido presidente de la Junta de Extremadura. Vivió en la residencia presidencial de Mérida hasta el verano de 2011, cuando el PP desalojó a los socialistas del poder. Entonces su familia alquiló un piso cerca de la Asamblea y al año siguiente Guillermo se fue a Madrid a estudiar el doble grado de Comunicación Digital, ya concluido, y Periodismo, que espera terminar este año en la Universidad San Pablo-CEU. «Hablamos no todos los días, pero sí cada semana y como muchas veces viene a Madrid pues hacemos por vernos, pero es un poco estresante porque siempre tiene muchas cosas que hacer», dice el autor de 'Guillermo Fernández Vara, el desafío del cambio', un joven que responde con un 'no' tajante' a la pregunta de si algún día se dedicaría a la política. «Es una opción que no contemplo. De hecho, no soy, ni quiero serlo, militante de ningún partido político», declara.