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Extremadura se interesa por el modelo luso 'Aldeias Históricas'

La iglesia de Santiago Apóstol en Belmonte, una de las Aldeas Históricas de Portugal.
La iglesia de Santiago Apóstol en Belmonte, una de las Aldeas Históricas de Portugal. / HOY
  • La región proyecta junto a Castilla y León una marca similar que ponga en valor las zonas rurales con patrimonio histórico

Extremadura y Castilla y León han diseñado un proyecto, junto con el ente luso 'Aldeias Históricas de Portugal', para proyectar una marca similar que ponga en valor las zonas rurales con patrimonio histórico y artístico.

La iniciativa se enmarca en un proyecto de cooperación hispanoluso que pretende crear una región transfronteriza -Centro de Portugal, Salamanca y Cáceres- donde visitar castillos y murallas perfectamente rehabilitadas.

La marca de 'Aldeias Históricas de Portugal' se implantó en territorio luso en 1995, con el fin de rehabilitar pequeños conjuntos históricos del interior que jugaron un papel relevante durante el siglo XII, cuando se definió la actual frontera hispanolusa, la más antigua de Europa.

La excelente rehabilitación de la docena de pueblos que fueron seleccionados en los años 90 se ha convertido en las últimas dos décadas en un revulsivo para el turismo de interior, con visitantes llegados de todo el mundo.

Ahora, Castilla y León y Extremadura quieren impulsar un modelo similar a éste que, como recuerda Dalila Dias, coordinadora de Aldeias Históricas, pone en valor el patrimonio artístico y dinamiza pueblos de baja densidad demográfica.

Según explicaron Antonio Robalo y Antonio Batista, alcaldes de los concejos portugueses de Sabugal y Almeida, respectivamente, -comarcas con este tipo de aldeas-, la idea fue lanzada la pasada semana en Valladolid, durante la celebración de la Feria ARPA de restauración y gestión del patrimonio.

Para ello, han solicitado a través los fondos europeos Poctep (Programa Operativo de Cooperación Territorial entre España y Portugal), la aprobación de un proyecto de 2,5 millones de euros para crear la Red Ibérica de Pueblos Históricos.

La parte portuguesa aportaría la experiencia desarrollada a lo largo de veinte años de trabajo y, además, aprovecharía esta red para "internacionalizar" su marca.

Por su parte, la zona de la provincia de Salamanca desarrollaría sus acciones en pueblos que ya estuvieran catalogados como Conjuntos Históricos Artísticos, ubicados en zonas turísticas salmantinas como la Sierra de Francia, Ciudad Rodrigo o el Parque Natural Arribes.