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La Junta da permiso ambiental para una central ecológica hortofrutícola en Mérida

Productos de una huerta ecológica cerca de Mérida.
Productos de una huerta ecológica cerca de Mérida. / HOY
  • Con unos 6 millones de inversión, podrá procesar al día 200 toneladas de fruta, 25 de espárragos y 70 de hortalizas varias

Visto bueno ambiental a un proyecto millonario centrado en la producción ecológica, que contempla la construcción de una central hortofrutícola con una notable capacidad de procesamiento. También conlleva, en una segunda fase, el desarrollo de un centro de investigación y formación sobre ese tipo de productos e instalaciones como una guardería para los hijos de los trabajadores. Se pondrá en Mérida, cerca de la desembocadura del río Aljucén, en la finca La Albuera. Su promotor es la empresa HaciendasBio, que ha abierto un hueco importante en el mercado ecológico y en las principales cadenas de distribución.

El Diario Oficial de Extremadura publicitó ayer el proyecto al conceder la Autorización Ambiental Unificada, el requisito ambiental imprescindible para tener su aprobación. Ahora quedan pendientes otros trámites administrativos de menor dificultad y también que la Junta, titular de la carretera Ex-209, construya una glorieta, vital para mejorar el acceso y seguridad de todo tipo de vehículos, sobre todo los pesados.

«Estamos creciendo. Este año hemos invertido 14 millones. Y ahora vamos a hacer algo más que una central, aunque todavía estamos en los inicios», comentó ayer, con prudencia, Paco Casallo quien, junto a José Ramón Rituerto, creó HaciendasBio como sociedad para «producir alimentos sanos y salubres elaborados de forma sostenible». Sus producciones ecológicas, con fincas en Extremadura, con una central en Guareña, y en El Ejido (Almería), han alcanzado una importante cuota de mercado y con el proyecto de Mérida dan un salto.

La nueva agroindustria en la capital extremeña tendrá una capacidad de procesado al día de 200 toneladas de fruta, 25 toneladas de espárragos y 70 de diversas hortalizas. Dispondrá de un edificio de producción de casi 9.500 metros cuadrados, un silo frigorífico de 682 metros, un módulo de personal de 386 metros y un edificio corporativo de 912 metros cuadrados. Todo en una finca de unas diez hectáreas de superficie de las que tres ocupará la central.

Aunque los promotores prefieren no hablar sobre la inversión prevista («vamos a esperar a que se ponga la primera piedra», afirma Casallo), esta rondará los seis millones de euros. Esa primera piedra se colocará en los primeros meses del próximo año a más tardar. Se generará una plantilla fija de una veintena de trabajadores y llegarán a 250 personas durante las campañas agrícolas.

Casallo resalta que, en realidad, el proyecto emeritense es un parque tecnológico de agricultura ecológica porque incluye un centro de formación y de investigación, para conseguir más progresos en ese subsector agrícola. También contempla instalaciones como una guardería para los hijos de los trabajadores.

El alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna, recalca el alcance de esta agroindustria y resalta que, desde hace un año, el Consistorio trabaja por facilitar su asentamiento en el término municipal.