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«Sin esta técnica, no tendría tratamiento»

«Sin esta técnica, no tendría tratamiento»
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  • Paloma Ramos García - Paciente

Antes de iniciar su tratamiento en Instituto Neofacial, Paloma Ramos (13 años) había probado suerte en otros centros. Sin embargo, no había podido colocarse el aparato de ortodoncia, porque no soportaba la toma de moldes con la pasta. «Tiene los dientes mal posicionados y el paladar comprimido», expone José Carlos Moreno.

Gracias a las impresiones digitales para ortodoncia lleva un año y medio de tratamiento. «No me molestó nada, pero con los moldes me daban arcadas y estuve a punto de tragarme la pasta en una ocasión», reconoce Paloma, que acude a revisiones casi todos los meses.

Sus visitas a la clínica han cambiado mucho. «Antes iba al dentista con mis padres obligándome. Ahora puedo estar sola», señala la joven paciente. «Se ponía muy nerviosa y todo era por culpa de la pasta. Incluso hubo algún especialista que se negó a tratarla», añade su madre.

A Paloma todavía le queda bastante tiempo de ortodoncia y utiliza una máscara para estar en casa y dormir. «Hago vida normal y puedo comer de todo, menos espinacas», indica. Dentro de poco tiempo se colocará los braques para seguir con el tratamiento. Antes, deberá volver a pasar por el proceso de la impresión digital, algo que no preocupa nada a esta joven.

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