Hoy

Carretera que une Cañamero con Valdecaballeros. :: E. R.
Carretera que une Cañamero con Valdecaballeros. :: E. R.

Carreteras secundarias

  • Entre Bohonal y Helechosa discurre la ruta de la vergüenza

Recorriendo Extremadura, uno descubre carreteras humildes, un poco perdidas, que dan servicio a pocos habitantes, pero que, si se arreglaran con una pequeña inversión, solucionarían muchos problemas, aunque sean problemas de unos pocos. Les voy a hablar de dos por las que he transitado durante el pasado mes de octubre y que, al menos en un caso, me han parecido un caso sangrante. Ambas dan servicio a La Siberia extremeña: una de ellas debería ampliarse por geoestrategia y en la otra, debería arreglarse el firme por humanidad.

Yendo de Cáceres a Guadalupe por la ruta de siempre, es decir, Zorita, Logrosán, Cañamero, un poco antes de llegar a este último pueblo, se encuentra a la derecha un cruce y una indicación avisando de que, tomando esa carretera, se llega a Valdecaballeros. Es la ruta más corta para ir desde Cáceres hasta La Siberia. Pero no un poco más corta, sino mucho más corta porque te ahorras una veintena de kilómetros frente a la ruta que se suele hacer por inercia: Cañamero y, en el puerto de Puertollano, cruce a la derecha hacia Navalvillar y Valdecaballeros.

Esta carreterita de la que les hablamos es corta, serán unos diez kilómetros de asfalto correcto, pero es muy estrecha. Tanto que en muchos puntos no se puede cruzar un camión con un coche y conviene salir al arcén y detenerse. Aunque lo peor son un par de tramos de curvas, donde te puedes pegar un susto de los gordos si viene un vehículo de frente.

Como por esta ruta se ahorran un buen montón de kilómetros y, además, no hay que cruzar ninguna zona urbana, los camiones que vienen de Valdecaballeros, Herrera del Duque o Castilblanco, que no son pocos, escogen esta carreterita, que es más bien un buen camino asfaltado. Ya digo que el arreglo no debe de ser muy costoso, solo ampliarla un par de metros y son pocos kilómetros, pero daría servicio a una población de unos 25.000 habitantes de La Siberia y a todos los que hasta la comarca se dirigen por motivos de trabajo u ocio. Además, es una ruta con interés turístico por cruzar la antigua vía férrea, que nunca funcionó, de Madrid a Villanueva de la Serena, y por pasar junto a la antigua estación de ferrocarril de Cañamero, un caso claro de arqueología industrial.

La otra carretera de la que quiero hablarles es un caso más duro por tratarse de la única manera que tienen 80 extremeños de asomarse al mundo. Me refiero a la que une Bohonal con Helechosa de los Montes. Son 22 kilómetros terribles de baches y socavones piscineros, que se tardan en recorrer 45 minutos siempre que se quiera preservar la integridad del vehículo. Y aun así, no está garantizado que no se le destroce el coche en algún agujero.

Helechosa es el municipio español más alejado de su capital de provincia por estar a 235 kilómetros de Badajoz. Pero lo de Bohonal es ya de 'guiness': esta pedanía de Helechosa está a 257 kilómetros de la capital provincial y, lo más grave, sus 80 habitantes solo tienen una manera de salir del pueblo: esa carretera maldita.

La carretera sigue la ruta del antiguo camino que iba hasta un vado por donde una barca cruzaba el Guadiana. Esta circunstancia hizo que la carretera fuera construida por y pertenezca a la Confederación Hidrográfica del Guadiana, que levantó un puente llamado De La Barca donde antes cruzaba el barquero. El problema es que la explotación maderera en la zona es cada vez más importante y, aunque solo deberían pasar camiones de 20 toneladas, los grandes transportes madereros de 40 toneladas la recorren continuamente y la carretera está destrozada. En estos días de lluvia, un conductor no avisado, engañado por el agua, creerá que los baches son "normales" y solo al notar su coche anclarse a 20 o 30 centímetros descubrirá la realidad.

El caso de una niña enferma a la que hubo que traer con grandes dificultades levantó a las población. Desde hace años, la Confederación ha anunciado el arreglo de la carretera, pero hasta ahora, nada de nada.