Hoy

Medio día de espera con lluvia y frío a la espera de noticias

Por tercer día consecutivo, afiliados, simpatizantes y familiares de directivos de UPA-UCE volvieron a vivir una jornada de tensión por la ausencia de noticias confirmadas hasta casi la madrugada y los largos interrogatorios a los que fueron sometidos los detenidos. Ayer por la mañana, a las once y entrando por la puerta trasera, llegaron a los juzgados de Mérida Ignacio Huertas, tras pasar su segunda noche en prisión y Maximiano Alcón, que vivió también otra madrugada en los calabozos de la Comandancia de la Guardia Civil de Cáceres. Alcón no empezó a declarar sin embargo hasta pasada la una de la tarde y el secretario general de la organización lo empezó a hacer sobre las cuatro y cuarto. Fuera, en la calle, casi un centenar de personas se congregaron, haciendo frente a la persistente lluvia y al cada vez más evidente frío. «Es inhumano lo que están haciendo con ellos. Se están ensañando. No es lógico», clamaba la mujer de Huertas. El extremeño Lorenzo Ramos, líder nacional de UPA, no paró de buscar información sobre lo que ocurrió dentro del juzgado con escaso éxito porque las vías de comunicación con los abogados de la organización agraria apenas tuvieron éxito. La indignación se agrandó cuando acudió una ambulancia al Palacio de Justicia para atender de un ataque de ansiedad a Alcón.