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Veintiocho horas de registro y treinta cajas con papeles

Veintiocho horas de registro y treinta cajas con papeles
/ Brígido
  • Miguel Leal tuvo que ser atendido sin salir de la sede de UPA por un problema médico tras una noche que se hizo eterna para agentes y detenidos

Sobre las nueve de la mañana del miércoles, José Cruz llegó esposado a la sede de UPA-UCE tras ser detenido a la salida del parking de José Fernández López en Mérida. Se dirigía a un acto en la Asamblea del Consejo Económico y Social. Ayer, a la una y cinco minutos de la tarde, veintiocho horas después, la Guardia Civil dio por terminado el registro de la sede de la organización agraria. Cuando concluyó se llevaron a la Comandancia de Cáceres a Cruz, responsable de Acción Sindical y Agricultura, a Ignacio Huertas, secretario general, y a Miguel Leal, exsecretario de Organización hasta 2014. En esta ocasión, al contrario de como llegaron, sin esposas. 

La operación Tellus (tierra en latín, que recuerda al nombre de la revista de UPA, La Tierra Extremeña), reunió durante más de un día a agentes de la Policía Judicial cacereña, a los tres detenidos que estuvieron con ellos en todo momento (Cruz,  Huertas y Leal), a dos técnicos de UPA que solo pudieron salir de la oficina de madrugada y a decenas de periodistas y guardias civiles de otros puestos para vigilancia externa en el polígono Cepansa, frente a la Consejería de Agricultura.

En ese polígono, que acoge oficinas y naves industriales, tanto de organismos públicos como empresas privadas, la cúpula de UPA pasó la noche detenida, con el alimento de una decena de pizzas aproximadamente y refrescos de cola. Mientras, los agentes recababan cajas y cajas con documentación y papeles. Hasta una treintena.

Fueron trasladadas en varias fases ante la mirada curiosa de trabajadores de empresas asentadas en el polígono, que contemplaban una operación policial de amplísimo impacto mediático y que contó también con la inesperada presencia de una ambulancia del 112.

Fue la que tuvo que acudir para atender a Miguel Leal, expresidente también de la cooperativa La Encina de su pueblo, Palazuelo. Jubilado de edad pero no de oficio –aún trabaja en su parcela de arroz– fue detenido en su casa, ante su familia, y trasladado a Mérida.

«Toma medicamentos y tuvo un problema de tensión. Aun así le han mantenido allí durante 28 horas», lamentó Lorenzo Ramos, el líder nacional de UPA. Ramos fue el que contó que a Maximiliano Alcón, actual secretario de organización, le detuvieron también en un sitio poco frecuente. Fue en una rotonda de Coria.

Acordonada la zona y requiriendo el carné a todo el que deseaba entrar al edificio (en el que además de UPA-UCE están Apag Asaja, Coag y Cepes Extremadura), la Benemérita controló. Pocas veces se ha visto tanta seguridad en una de las principales zonas de acceso a la capital de Extremadura. Antes allí lo que se solía ver eran manifestaciones de agricultores y ganaderos.