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La región sufre más el tijeretazo a las becas

Tres jóvenes en el campus de la UEx en Cáceres. :: jorge rey
Tres jóvenes en el campus de la UEx en Cáceres. :: jorge rey
  • El dinero público para ayudar a los jóvenes a estudiar una carrera bajó en dos cursos un 30% en Extremadura y un 20% en España

El recorte en la cantidad de dinero público destinado a becas universitarias ha afectado más a Extremadura que al conjunto de España. En concreto, esta partida bajó un treinta por ciento en la comunidad autónoma en el curso 2014/15 si se compara con la del 2012/13. En ese mismo periodo, la reducción a escala nacional fue del veinte por ciento, es decir, diez puntos menos que en la región. De hecho, el tijeretazo a estas ayudas solo fue mayor en Andalucía y Castilla La Mancha, donde las caídas fueron del 33 y el 31 por ciento, respectivamente. En el otro extremo de la balanza figura Madrid, donde descendió un cuatro por ciento.

Los datos figuran en el informe titulado 'La Universidad Española en cifras 2014/15', elaborado por la CRUE (Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas), que tiene como presidente a Segundo Píriz, rector de la Universidad de Extremadura. Los autores del estudio explican que «los cambios introducidos en el modelo de becas universitarias en la pasada legislatura han tenido como principal efecto la pérdida del carácter de derecho del estudiante al acceso a las diferentes modalidades de ayuda que anualmente convocaba el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, siempre que cumpliera con los requisitos exigidos en la convocatoria». «La consecuencia económica de esta medida -añaden- se muestra en los importes medios percibidos por los estudiantes que adquieren la condición de becarios, que han registrado notables retrocesos en los dos años de vigencia».

En el caso de Extremadura, la dotación per cápita para alumnos de nuevo ingreso en enseñanzas de grado fue de 4.047 euros en el curso 2012/13, descendió hasta los 2.641 al siguiente y se recuperó ligeramente en el 2014/15, que se cerró con una media de 2.841 euros. El informe destaca el descenso en el dinero aportado pero no aclara si el número de beneficiarios en ese periodo aumentó o descendió. En ediciones anteriores de este mismo estudio sí aparece el dato de 2013/14 (2.106 beneficiarios entre los alumnos de nuevo ingreso en enseñanzas de grado en Extremadura, que son treinta más que al curso siguiente) pero no el de 2012/13.

La CRUE destaca el hecho de que los descensos en estas asignaciones han afectado en mayor medida a las comunidades con menor nivel de renta por habitante. En su opinión, estas bajadas son el resultado «de la drástica reducción que han sufrido las dotaciones de las ayudas compensatorias y de movilidad, que constituyen la columna vertebral de la política de igualdad de oportunidades», destaca el informe de las universidades.

En él se especifica que en el curso 2014/15, en Extremadura solicitaron beca al Ministerio de Educación 10.019 estudiantes universitarios -entre primer y segundo ciclo y grado-, o lo que es lo mismo, el 46 por ciento de los matriculados. Y se la concedieron a 7.410, o lo que es lo mismo, a 74 de cada cien. Esta ratio es superior a la media nacional en doce puntos. Para estudios de máster, en la comunidad autónoma pidieron una ayuda estatal 633 alumnos, o sea, casi la mitad de los matriculados. Y a tres de cada cuatro se la dieron.

Entre las más baratas

En total, las becas universitarias le supusieron a la administración un desembolso de 30,4 millones de euros, de los que casi el noventa por ciento los aportó el Ministerio de Educación, según el informe de la Conferencia de Rectores. En él se analiza también cuánto cuesta estudiar en las diferentes universidades españolas y cómo han cambiado los precios entre los años 2008 y 2014, es decir, con la crisis de por medio.

De entrada, la primera conclusión es que todas encarecieron sus tasas. En el caso de Extremadura, el precio medio en 2014 fue de 884 euros, un 24 por ciento superior al que había seis años antes. Tanto el incremento como el precio son de los más bajos del país. En concreto, las tasas son inferiores en Andalucía, Cantabria y Galicia, las mismas, más Castilla y León, que en el periodo estudiado registraron una subida de precios inferior a la extremeña