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Librería-café Psicopompo de Cáceres. :: armando méndez
Librería-café Psicopompo de Cáceres. :: armando méndez

Las almas del Psicopompo

  • Trenes, barcas, tumbas, suicidios y otras curiosidades funerarias

Mañana es el Día de los Difuntos y un buen sitio para celebrarlo, tras darse la pertinente vuelta por el cementerio, es la librería-café Psicopompo de Cáceres. Porque Psicopompo significa, literalmente, el que acompaña a las almas. Es un vocablo compuesto por dos palabras griegas, un adjetivo que se atribuye a los cuatro dioses que en la mitología helena llevaban a las almas al más allá. A saber: Hipnos (el sueño), Thanatos (la muerte), Hermes, que llevaba las almas hasta la laguna Estigia, y Caronte, el barquero que transportaba esas almas al otro lado de la laguna. En el Psicopompo cacereño hay más conciertos y cervezas que dioses y muerte, pero abundan las almas, ya sean cándidas, en pena, gemelas, oscuras o perdidas.

En 2016, el Día de los Difuntos es especial porque desde 1941, los españoles no celebrábamos más funerales que nacimientos. En 2015, hubo 422.276 muertos en España mientras que solo nacieron 419.109 niños. Desde los tiempos del hambre y la represión de posguerra no se recordaba nada igual. La situación es parecida en Europa: murieron cien mil europeos más de los que nacieron.

De los fallecidos en 2014, además de los que lo hicieron por enfermedad, están quienes murieron por causas externas. En ese punto, la palma se la llevan los suicidios: 14.903. Les siguen los muertos por caída (2.749), por ahogamiento o sofocación (2.370) y por accidente de tráfico (1.873).

Encabezaba este escrito hablando de la pertinente visita al cementerio del Día de Difuntos, pero tal costumbre puede caer en desuso si se cumplen los pronósticos de la patronal de funerarias (1.700 empresas y 9.500 profesionales en España), que auguran que, dentro de diez años, el 70% de los fallecidos serán incinerados. En Extremadura, ya contamos con siete hornos crematorios (cuatro en la provincia de Cáceres y tres en la de Badajoz). Como en 2014 hubo 10.751 fallecidos en Extremadura, las cuentas nos dicen que tenemos un horno por cada 1.536 muertos. En esa estadística estamos también a la cola de España, solo por encima de Madrid, Galicia y Canarias.

Extraigo estos datos de la revista Adiós Cultural, que amablemente me hacen llegar desde el tanatorio San Pedro de Alcántara de Cáceres. En ella, leo dos interesantes reportajes. Uno es de la gran divulgadora de asuntos mortuorios e históricos, la periodista Nieves Concostrina, que escribe sobre la tumba de nuestro pintor extremeño Zurbarán. El pintor de Fuente de Cantos pidió al morir ser enterrado en el convento de los agustinos recoletos de Madrid.

Así se hizo, pero cuando la desamortización de Mendizábal, el convento fue derribado, los frailes fueron expulsados, el solar resultante se lo quedó el listo de Mendizábal, en él se construyó la Biblioteca Nacional y de los restos de Zurbarán nunca más se supo: bien siguen enterrados bajo los cimientos de tan docta casa, bien salieron con los escombros.

El otro reportaje, escrito por Juanjo Olaizola, versa sobre un ferrocarril mortuorio que iba de Bilbao a Derio y estaba preparado para transportar a los difuntos y a sus deudos hasta el cementerio en vagones preparados para tan respetable menester. Había convoyes semejantes en Londres, Helsinki, Sidney o México D. F.

Recuerdo haber escrito sobre un caso singular de traslado que descubrí en Herbón (Padrón), adonde llegaron los famosos pimientos de manos franciscanas. Herbón es una parroquia partida por el río Ulla, con el cementerio en la orilla derecha y parte de la aldea en la izquierda. Así, cuando un vecino moría en el lado izquierdo, había que llevarlo a enterrar al diestro y no quedaba otro remedio que trasladarlo en la barca de los cadáveres, que aún se conservaba amarrada en un recodo del río cuando yo vivía por la zona. Era una barca siniestra y bella, que utilizaba algún Caronte poco supersticioso para pescar lampreas. Estos días son buenos para charlar de estas y otras andanzas mortuorias con un alma gemela en la barra del Psicopompo.