Hoy

Las Malvinas, un barrio de familias humildes que despertó sobresaltado

La UPR de Policía Nacional en el lugar del suceso. :: hoy
La UPR de Policía Nacional en el lugar del suceso. :: hoy
  • Aunque sigue la investigación, la policía se centra en mantener la seguridad, por lo que el dispositivo especial continuó anoche para evitar enfrentamientos

Decenas de viviendas, una iglesia y el centro social y cultural de Ozanam. Eso es lo que rodea a la calle Laguna, en la que residen familias humildes que ayer se despertaron sobresaltadas ante lo sucedido. La calle es una paralela a la avenida Eduardo Dato, cercana al instituto Cuatro Caminos, dentro del barrio de La Piedad, si bien, es conocido por muchos como Las Malvinas.

Fuentes policiales señalaron a Efe que, aunque siguen la investigación, ahora están centrados en mantener la seguridad, por lo que el dispositivo especial continuó anoche para evitar posibles enfrentamientos. En esta barriada no se había registrado ningún hecho similar en los últimos años. No obstante, en las hemerotecas sólo aparece por la entrega de unas viviendas sociales en el año 2012. En concreto, fue una promoción de dieciocho viviendas sociales, de nueva construcción, que fueron entregadas con un contrato de alquiler y pasados cinco años, podían ser adquiridas en propiedad.

Precisamente en esa zona, a la vuelta de la calle Laguna, se encuentra el centro de Ozanam, una entidad sin ánimo de lucro tutelada por la Sociedad San Vicente de Paúl que trabaja por la integración social de colectivos excluidos o en riesgo de exclusión a través de la formación y la participación social.

El último programa de Ozanam se presentaba hace sólo unos días, con talleres de alfabetización y preparación para la obtención del graduado escolar.

Además, desde la concejalía de Servicios Sociales son varios los programas que se vienen desarrollando tanto en el barrio de La Piedad, como del Noque, dirigidos a la participación ciudadana y las habilidades sociales.

Ante lo extraño de lo sucedido, el alcalde insiste en que «son unos desgraciados hechos aislados en una ciudad absolutamente tranquila».