Hoy

«Desconozco si mi prima Manuela usaba Internet para buscar pareja"

Un cartel anuncia una de las concentraciones realizadas en Monesterio.
Un cartel anuncia una de las concentraciones realizadas en Monesterio. / HOY
  • La familia de la mujer desaparecida en Monesterio se muestra sorprendida tras conocer que había mantenido contacto telemático con varias personas antes de su desaparición

La investigación que realiza la Guardia Civil para localizar a Manuela Chavero entró ayer en una nueva fase. Tres meses y medio después de que fuese vista por última vez la vecina de Monesterio, desde la Delegación del Gobierno en Extremadura se confirma que las pesquisas se centran en estos momentos en «cuatro o cinco personas».

Hasta ahí llega la información oficial. Pero Monesterio amaneció ayer con el sobresalto de ver publicada en el periódico La Razón una extensa noticia en la que se detallaba el supuesto contenido de la investigación que está llevando a cabo el equipo formado por los agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) llegados desde Madrid y los componentes del equipo de Policía Judicial de la Comandancia de Badajoz.

En esa información se apunta que el principal sospechoso es un hombre muy violento, que vive en la zona de Monesterio, con el que Manuela Chavero habría mantenido contacto vía Internet y que podría haberse sentido engañado al enterarse de que la mujer también había establecido contacto con otras personas.

La relación entre este individuo y la desaparecida se habría establecido, o al menos mantenido en el tiempo, mediante mensajes a través de las redes sociales, independientemente de los contactos personales que pudieron tener en varias ocasiones, según publica La Razón basándose en fuentes conocedoras del caso.

Esos datos sorprendieron ayer a la familia de la desaparecida. Su primo, Alfonso Franco, dijo a HOY que lo publicado no coincide con los datos que tiene la familia. «Mi prima no estaba en las redes sociales, pero desconozco si usaba Internet para buscar pareja. Yo creo que nos lo hubiera dicho, pero tampoco lo sé. Lo desconozco».

El portavoz de la familia valoraba de este modo esa información en la que se cuenta que la investigación ha hecho un pormenorizado estudio de las llamadas telefónicas y contactos telemáticos mantenidos por Manuela Chavero antes de su desaparición, lo que habría permitido «centrar las pesquisas en dos o tres individuos, aunque uno de ellos era, por su perfil personal, el que ofrece más sospechas».

En esa información se asevera que, después de que Chavero realizara los trámites de separación con su exmarido, habría intercambiado mensajes con varios hombres a través de páginas que permiten entablar relaciones.

Esa es la razón por la que los investigadores «trabajan con la hipótesis de que el principal sospechoso, con el que Chavero tuvo al parecer algún tipo de relación personal, se enteró de que la mujer mantenía esos contactos con otras personas y su reacción, dado su carácter, podría haber sido imprevisible. Sin causa que lo justifique, al no existir una relación formal, podría haberse sentido engañado, con la consiguiente reacción de celos».

Hipótesis

Las fuentes consultadas por ese diario nacional insisten en que se trata de la principal hipótesis de trabajo, sin que se hayan descartado otras que, al menos sobre el papel, tienen menos fuerza.

Entre ellas está la que apunta al exmarido, con quien Chavero sigue teniendo bienes en común. También él estaría siendo investigado, si bien el día de la desaparición este hombre se encontraba en Sevilla con los dos hijos que tenían en común. «El hecho de que en esa misma jornada protagonizara un incidente en un bar hizo sospechar a algunos que se trataba de una maniobra para tener más afianzada su coartada», se recoge en la información publicada.

La Delegación del Gobierno en Extremadura dijo ayer que se está trabajando en cuatro o cinco hipótesis y que, hasta el momento, todas están siendo analizadas sin que se haya optado por una sola línea de investigación.

Alfonso Franco, por su parte, insiste en que toda la familia sigue confiando en el trabajo de la Guardia Civil. «La hermana de Manuela conocía a todos sus amigos, me extraña lo que se ha publicado... Pero nosotros queremos ser prudentes y confiamos en la profesionalidad de los investigadores. Lo único que sabemos es que hasta ahora no hay ningún detenido».