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La instalación de vías para el tren rápido vuelve a bloquearse

Colocación de protecciones acústicas del AVE en la localidad pacense de La Garrovilla.
Colocación de protecciones acústicas del AVE en la localidad pacense de La Garrovilla. / Brígido Fernández
  • Adif aprobó a principios de septiembre inyectar más dinero a los contratos pero la adjudicatariano lo ha aceptado

Cuando parecía que los problemas iban a resolverse, nuevo bloqueo a la llegada del tren de altas prestaciones a la región. Los contratos para la instalación de vías entre Badajoz y Cáceres, que se dieron por desbloqueados en septiembre (quince meses después de su adjudicación), vuelven a estar en punto muerto. Las diferencias entre el organismo contratante, Adif Alta Velocidad, y la empresa encargada, Ferrovial, llevan al proyecto a una vía sin salida.

Adif adjudicó en abril del pasado año a Ferrovial tres contratos para la puesta en servicio de un tren de altas prestaciones entre las tres capitales extremeñas. En concreto, se trataba de la instalación de vía entre Cáceres y Mérida y entre Mérida y Badajoz, así como la renovación en las tres estaciones. En junio se firmaron los contratos por 11,7 millones de euros, casi la mitad del importe de licitación.

Los plazos de ejecución oscilaban entre siete y ocho meses, lo que hacía difícil cumplir con el compromiso de contar con este nuevo tren a finales de 2015. Pero la falta de tiempo se quedó en un segundo plano, ya que los contratosni siquiera se empezaron a ejecutar.

En una visita a la región en mayo la entonces ministra de Fomento, Ana Pastor, culpó a las constructoras de los retrasos en la llegada del tren rápido. En junio se supo que entre los contratos paralizados se encontraban los de instalación de vía entre las tres capitales. Pero en septiembre Adif anunció un acuerdo con Ferrovial para desbloquear la situación, con lo que esperaba el inicio inminente de los trabajos.

En concreto, la entidad anunció la inyección de 390.000 euros más en el contrato de montaje entre Cáceres y Mérida y 320.800 para el de Mérida a Badajoz. Este incremento suponía en el primer caso el 8,5% del importe de adjudicación y en el segundo casi el 10%. La ley no permite que los contratos modificados pasen del 10%, de ahí que Adif entendiera que había hecho un esfuerzo.

Sin embargo, no ha sido suficiente. Según ha podido saber HOY, Ferrovial no ha llegado a mostrar su conformidad con el modificado de ambos contratos. La constructora declina hacer declaraciones al respecto y Adif Alta Velocidad tampoco explica a qué se debe este nuevo contratiempo.

De un modo u otro, no sólo se ha producido un nuevo parón en la pueta en servicio de un tren de altas prestaciones en la región, sino que la situación parece enquistarse aún más que antes de la solución que se anunció en septiembre. Adif considera que ha cumplido con el modificado de los contratos casi al máximo legal, pero todo indica que Ferrovial no participó en ese acuerdo. O llegan a un entendimiento o habría que rescindir el contrato e inicir una nueva licitación, lo que supondría retrasar la ejecución de los proyectos. Basta decir que entre la convocatoria de los concursos, en septiembre de 2014, y la formalización de los contratos, en junio del pasado año, transcurrieron nueve meses. Más tiempo que el establecido en los plazos de ejecución.

Trabajos en marcha

La instalación de vías permitirá utilizar la plataforma del AVE que comunica las tres capitales (en el trazado emeritense aún faltan dos tramos, de ahí que no haya continuidad de Cáceres a Badajoz) y poner en servicio un tren diésel de altas prestaciones. Para ello, Adif ya dispone de las traviesas, el balasto y el carril. Ferrovial sólo debe encargarse del montaje del tendido, que en el futuro podrá adaptarse al ancho internacional que emplean las redes de alta velocidad.

Pero aún hay más por hacer para poner en marcha este servicio, como la instalación de la señalización y las comunicaciones. Ya ha comenzado la ejecución de otro de los contratos asociados a esta línea, la colocación de protecciones acústicas del futuro AVE. La empresa Corsán Corviam resultó adjudicataria de estos trabajos en junio del pasado año por 2,36 millones de euros y seis meses de plazo de ejecución, aunque hasta octubre no se encomendó la asistencia técnica correspondiente. No hay vías ni trenes, pero ya hay pantallas para evitar su impacto sonoro.

Sin olvidar que ni siquiera está terminada la plataforma entre Plasencia y Cáceres, donde se logrará un verdadero ahorro en los tiempos de viaje gracias a la construcción de infraestructuras como los puentes sobre los ríos Tajo y Almonte. Cuando concluyan estas obras habrá que instalar las vías, la señalización, los sistemas de comunicaciones. No debe extrañar que algunos apunten al año 2019 como horizonte para la conclusión de todo el proyecto. Difícil creer que uno o dos años después habrá AVE en Extremadura.