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El Supremo mantiene las condenas por prostituir a una menor en Arroyo de San Serván

Desarrollo del juicio en Mérida
Desarrollo del juicio en Mérida / Hoy
  • Para el principal responsable fijó 26 años y medio de cárcel

El Tribunal Supremo mantiene las condenas de prisión para cuatro implicados en el caso de prostitución de una menor de edad en la localidad pacense de Arroyo de San Serván a finales de 2010. Según el auto por el que deniega el recurso solicitado, no se les puede aplicar el mismo criterio que a otros seis acusados, que fueron declarados absueltos después de que se rechazara como prueba incriminatoria principal la declaración de la víctima.

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Badajoz, con sede en Mérida, condenó en junio de 2014 a doce implicados. Para el principal responsable fijó 26 años y medio de cárcel. También consideró probada la colaboración de seis miembros de su familia, así como de cinco vecinos de la localidad por haber tenido relaciones sexuales con la menor.

Dos de los vecinos acataron el fallo, pero otros tres recurrieron al Supremo, así como tres familiares del principal acusado. En julio del pasado año la sentencia se anuló en parte y se ordenó que se redactara un nuevo fallo en el que, en caso de que se llegara a la misma conclusión, se argumentara sus condenas. Así lo hizo la Audiencia, que amplió sus fundamentos y mantuvo las penas.

Segundo recurso

Los seis recurrentes acudieron de nuevo al Supremo, que en mayo de este año volvió a darles la razón al considerar que la Audiencia Provincial no valoró de forma adecuada las pruebas al basarse casi exclusivamente en la declaración de la chica.

Fueron declarados absueltos, pero esta decisión no se hizo extensiva al principal acusado, ni a su madre, ni a dos de sus hermanos porque no habían recurrido. En junio de este año los cuatro solicitaron autorización para presentar un recurso de revisión. Sin embargo, el Supremo considera que no se dan las condiciones.

El Supremo estima que sólo se podría extender los efectos de la anulación si los cuatro interesados se encontrasen en la misma situación que los seis que fueron absueltos. Pero apunta que «la motivación, insuficiente para unos, puede ser bastante para otros». Además, apunta que la primera condena ya había adquirido firmeza porque contra ella no recurrieron.