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Panel en el aeropuerto de Madrid Barajas Adolfo Suárez. :: hoy
Panel en el aeropuerto de Madrid Barajas Adolfo Suárez. :: hoy

Retrasos que se cobran

  • Todos los extremeños que el año pasado fueron a juicio por demoras en vuelos lograron compensación económica

El 1 de septiembre del año pasado, desde el aeropuerto de Madrid Barajas Adolfo Suárez tenía prevista su salida a las 17.30 horas el vuelo de Air Europa con destino a Nueva York. En la sala de embargue esperaban el momento de subir al avión varias parejas extremeñas, que habían hecho sus planes de viaje pensando que llegarían a la ciudad norteamericana a las 20.05 horas, que era lo previsto. Sin embargo, la aeronave despegó más tarde, y cuando aterrizó eran las 23.12. O sea, acumuló un retraso de tres horas y siete minutos. De vuelta a España, cuatro parejas decidieron llevar esta demora a los tribunales. Plantearon el caso ante el Juzgado de lo Mercantil de Badajoz, y el resultado de su demanda es que cada una de ellas ha recibido una indemnización de seiscientos euros (trescientos por pasajero). Si el retraso hubiera superado las cuatro horas, probablemente cada uno de los afectados habría recibido el doble de dinero, porque así lo marca la ley.

El caso es solo uno de los doce que sentenció a lo largo del pasado ejercicio este juzgado, el único mercantil que hay en la región (en Cáceres no existe uno específico para este tipo de asuntos, que suelen verse en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número uno). De esa docena de denuncias sobre vuelos con demora tramitadas en la capital pacense, todas concluyeron con un veredicto que incluía una indemnización para el denunciante. En todos los casos, los aviones salían desde Madrid. Roberto Serrano, de la Unión de Consumidores de Extremadura, explica que «la legislación establece que ante este tipo de supuestos, el consumidor puede presentar la denuncia ante los tribunales de su lugar de residencia en vez de hacerlo en el lugar donde esté el domicilio social del denunciado».

Ir a los tribunales es lo que hizo otro ciudadano residente en Badajoz, cuyo vuelo de Madrid a Viena (Austria) con Iberia ni siquiera salió en la fecha prevista. Lo hizo al día siguiente, lo que generó una demora -contada tomando como referencia la hora de llegada, no la de salida- superior a doce horas. Legalmente, se trata de lo que se denomina 'gran retraso', un tipo que lleva aparejado una indemnización de mayor cuantía. El denunciante pagó una noche de hotel que no disfrutó en el destino y a cambio, tuvo que contratar una que no preveía en Madrid. Al final, el Juzgado mercantil de Badajoz condenó a la aerolínea a compensarle con setecientos euros.

Según la distancia

Cuatrocientos recibió cada uno de los cuatro extremeños cuyo vuelo de Barcelona a Heraklión (capital de Creta), con Vueling, aterrizó más de tres horas después de lo que figuraba en el billete que compraron. Con trescientos euros compensaron a la pacense cuyo viaje a Cancún (México) con Wamos Air llegó a su destino con tres horas y 28 minutos de retraso. Y 250 euros cobraron tanto los dos viajeros del vuelo Tenerife-Sevilla (Air Europa) como los dos del operado por Aer Lingus entre Madrid y Dublín. Hay que tener en cuenta que la indemnización depende del tiempo de demora y de la distancia entre los puntos de salida y llegada.

La recopilación de sentencias dictadas por el juzgado pacense a lo largo del año pasado incluye también el caso de una pareja que reclamó que Easyjet les devolviera 256 euros por los billetes que compraron pero que finalmente no usaron. El Juzgado falló que la aerolínea debía pagarles 15 euros (el valor de los impuestos aéreos), pues a lo largo del proceso de compra por Internet, en las condiciones de compra se especifica que no había derecho a devolución si el comprador decidía finalmente no viajar.

Tampoco cobraron todo lo que solicitaron esas cuatro parejas que viajaron a Nueva York y llegaron con más de tres horas de retraso. Todas pidieron en el juzgado que les dieran también trescientos euros por pasajero en concepto de daño moral, ya que por culpa de la demora llegaron al hotel cerca de las cuatro de la madrugada, poco más de dos horas antes de la salida de la excursión que habían contratado, a la que llegaron muy cansados. El Juzgado no atendió esta solicitud, ya que ninguna de los cuatro presentaron pruebas que demostraran que habían llegado al hotel a esa hora ni que tuvieran esa excursión contratada.