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«Todo el mundo sabía que el terminal era chino, no hemos engañado a nuestros clientes»

Exterior de una de las tiendas de Zetta en Zafra. :: HOY
Exterior de una de las tiendas de Zetta en Zafra. :: HOY
  • Los responsables de Zetta aseguran que tienen el apoyo de los compradores

Badajoz. Las dos caras visibles de Zetta concedieron ayer su primera entrevista tras el escándalo. En el programa de Onda Cero 'Julia en la onda', Unai Nieto y Eric Cui se defendieron de las acusaciones de presunto fraude que se están vertiendo sobre su empresa desde el pasado fin de semana. Ambos serán entrevistados hoy en el programa 'Espejo Público' de Antena 3 y declinaron hacer declaraciones durante el día de ayer para este diario.

«Llevamos tres años haciendo lo mismo y en ningún momento hemos estafado a nadie», aseguró Eric Cui, el dueño de la empresa, de origen chino y cuyo verdadero nombre es Bojun. Su empleado y mano derecha en el proyecto de creación de la empresa Zetta, el cauriense Unai Nieto, afirmó que ambos se sentían sorprendidos ante el revuelo levantado. El domingo, usuarios de comunidades digitales como Forocoches comenzaron a cargar contra la firma extremeña -aunque con domicilio en Madrid-, acusándola de vender bajo su marca terminales Xiaomi. Según los internautas, Zetta solo cambiaba las carcasas a los teléfonos y colocaba pegatinas para evitar que se vieran los logotipos de la marca china que aparecen en las baterías. A esta denuncia se unió la organización de consumidores Facua.

Durante la entrevista radiofónica, Nieto y Cui continuaron en la línea de defensa que fijaron el pasado martes con un comunicado. Expresaron que el primer móvil que sacaron al mercado, el Multiverso, era un producto propio, por lo que lo denominaron «el primer móvil extremeño». En lo respectivo a modelos posteriores, como en los que se aprecia la marca Xiaomi en las baterías oculta bajo una pegatina, aseguraron que su método de trabajo consiste en importar los terminales terminados desde China, colocarles en Zafra las carcasas con la 'bellota mordida' e instalarles un sistema operativo para que puedan funcionar en Europa. Aseguraron, además, que su proveedor del material -«que no quiere decir que sea la marca», puntualizó Nieto- les ha concedido autorización para modificar el teléfono.

Los dos afirmaron haber recibido muestras de apoyo. «Todo el mundo sabía que el terminal era chino, en ningún momento engañamos a nuestros clientes. Hemos hecho hincapié en que lo que hacíamos en Zafra era montar un software y dar un servicio posventa con una atención muy personalizada», señaló Nieto. Cui, por su parte, remarcó que Zetta es una empresa pequeña, que ha vendido 2.700 teléfonos y que ha obtenido unos beneficios anuales de 19.000 euros. «La gente cree que estamos en República Dominicana tomando el sol», aseguró.

Asimismo, negaron haber recibido o siquiera solicitado cualquier tipo de ayuda a la Junta. Reconocieron, además, que el Instituto de Consumo tiene abierta una investigación al respecto. «Hemos decidido parar la venta a expensas de que la Junta nos diga que está todo correcto. No ha habido ni una sola devolución del equipo», zanjó Nieto.