Hoy

La presa de Montijo volverá a ser desembalsada para luchar contra el camalote

Barrera con camalote (ahora hay menos) y río bajo mínimos a su paso por Mérida en enero de este año. La imagen se repetirá pronto. :: B. F.
Barrera con camalote (ahora hay menos) y río bajo mínimos a su paso por Mérida en enero de este año. La imagen se repetirá pronto. :: B. F.
  • Confederación, Junta y Ayuntamiento pacense valorarán en breve bajar el nivel del azud para combatir también al nenúfar mexicano

La imagen de una presa de Montijo prácticamente seca y la de un río Guadiana convertido en un hilillo de agua a su paso por Mérida se volverá repetir a corto plazo. Como sucedió entre finales del año pasado y principios de este, la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) volverá a vaciar ese embalse (que está en el término municipal emeritense) para continuar con las obras de reparación y mantenimiento iniciadas hace un año y, sobre todo, luchar mejor contra la plaga del camalote o jacinto de agua.

La decisión de la CHG, a expensas de oficializarse tras las celebraciones en diez días de una junta de explotación y la comisión de desembalses, está tomada. Desde el organismo hidrológico se incide en el impacto positivo que causó el vaciado de la presa hace unos meses para retirar mejor esa planta invasora.

El pantano de Montijo, uno de los más viejos de la región (1954), sigue siendo infraestructura básica para el riego de 42.000 hectáreas de las Vegas Bajas. La capacidad de la presa es de 11 hectómetros cúbicos. Con su desembalse se quedará con menos de 3. Su vaciado conlleva que el Guadiana a su paso por la capital de Extremadura disminuya notablemente su nivel y aparezca casi un arroyo.

José Martínez, director técnico de la CHG, recuerda que no se trata de una presa de regulación sino que se levantó para surtir a los canales de Lobón y Montijo. «Cuando termina la campaña de riego se queda sin apenas agua. Y vuelve a recuperarse para cuando comienza. Lo que se hizo el año pasado se repetirá ahora», finaliza.

Azud con menos nivel

Se realizará el desembalse para continuar con las labores de conservación de la presa y mantenimiento de sus compuertas en seco. «No se pudieron terminar todas en una primera fase», añade Martínez, y porque «se ha demostrado eficaz contra el camalote». Es más fácil, indica, retirarlo y que no se extienda por un Guadiana con menos caudal. La presa de Montijo es, en realidad, un gigantesco azud de casi mil metros de longitud en coronación y 22 m de altura, incluidos cimientos.

Respecto a otro azud, en el del Guadiana por Badajoz, se va a intentar lograr un acuerdo entre la CHG, el Ayuntamiento y la Junta para bajar su nivel. Confederación lo ve una buena fórmula y no drástica -«el descenso de cota sería entre ochenta centímetros y un metro, como mucho»- para actuar contra el jacinto de agua y el nenúfar mexicano.

«Tenemos que hablarlo con el Ayuntamiento, que tiene la gestión de los parques junto al río y toma de ahí agua para regarlos, y con la Junta porque hay zonas Zepa y Lic pero puede ser factible», termina el director técnico de la CHG.

Los ecologistas SEO/BirdLife piden una plataforma de voluntarios que ayude a la retirada y erradicación del camalote. «Hay mucha gente dispuesta a echar una mano para salvar su río. Solo hace falta un apoyo de las administraciones para que podamos coordinarnos, formar a la gente y dotarla de medios adecuados para la vigilancia y el control del camalote en sus estados iniciales», subraya su delegado en Extremadura, Marcelino Cardalliaguet.