Hoy

¿Dónde está Pedro Dias?

Pedro Dias, presunto autor de los crímenes de Aguiar da Beira
Pedro Dias, presunto autor de los crímenes de Aguiar da Beira / HOY
  • El presunto autor de dos asesinatos en Portugal podría encontrarse en España

El hombre más buscado de Portugal podría estar en España. O podría no estarlo. Las autoridades portuguesas ni confirman ni desmienten que Pedro Dias, de 44 años y principal sospechoso de los dos asesinatos que se cometieron el martes en la localidad lusa de Aguiar da Beira –a 95 kilómetros de la frontera con la provincia de Salamanca– haya traspasado La Raya.

Las informaciones de los diarios portugueses sobre el paradero de Dias son contradictorias. El Diário de Notícias asegura que «una fuente oficial de la Policía Judicial (PJ)» –el organismo que está investigando el caso– ha desmentido la fuga del presunto asesino a España. El periódico Público, por su parte, asegura que «la fuga a España no ha sido confirmada por las autoridades portuguesas que, con todo, admiten esa hipótesis». Este diario, además, asegura que las fuerzas del orden lusas han activado el protocolo conjunto de búsqueda con la Guardia Civil.

Sin embargo, Correio da Manhã se desmarcó en su edición de ayer asegurando que Pedro Dias se encuentra en España. Según este periódico, el presunto homicida cruzó la frontera con la ayuda de un amigo que le proporcionó un vehículo. Ya en España, Dias habría robado una furgoneta Renault Express de color gris con la que pretendería continuar su huida hasta Francia. Este medio afirma que la PJ lusa sospecha que el fugitivo, que tiene licencia de vuelo y era conocido como ‘el piloto’, pretende huir desde el país galo hasta Sudáfrica, donde recibió formación militar.

En España, la agencia EFE informaba el viernes de que la PJ ha recibido avisos de camioneros que lo habrían visto en un área de servicio de la provincia de Burgos. Las imágenes de las cámaras de seguridad del establecimiento deberán ser revisadas para dictaminar si, efectivamente, se trata de Dias.

Según declaró a la agencia José Monteiro, coordinador de la PJ de la localidad lusa de Guarda, que investiga los hechos, no es la primera vez que reciben el aviso de alguien que asegura haber visto al presunto asesino. Monteiro dejó claro que el huido no ha sido visto en la provincia de Salamanca o, al menos, no habían recibido entonces ningún aviso en ese sentido.

Pensaba que le perseguían

La reconstrucción de los hechos ocurridos durante la madrugada del lunes al martes en Aguiar da Beira continúa siendo complicada. Según el diario luso Público, Pedro Dias levantó las sospechas de dos agentes de la Guardia Nacional Republicana (GNR) que realizaban una operación rutinaria en una zona industrial. El ahora fugado apuntó, disparó y mató con un arma de fuego a agente Carlos Caetano, de 29 años, e introdujo su cadáver en el maletero del coche patrulla.

Su compañero, António Ferreira, de 41 años, fue obligado a conducir durante 15 kilómetros mientras Dias le apuntaba con el arma a la cabeza, informa Correio da Manhã. A la altura de una finca, el presunto asesino le hizo bajarse del vehículo, le ató a un árbol y, tras forzarle a arrodillarse, le disparó a sangre fría. Según apunta este diario, el agente se hizo el muerto hasta que Dias se marchó y consiguió arrastrarse para pedir socorro. Ferreira se recupera de sus heridas de forma favorable.

Posteriormente, Dias acudió a pie hasta una carretera cercana donde paró a un Passat azul y disparó contra sus ocupantes, una pareja que viajaba a una clínica de fertilidad de la localidad de Coimbra. El hombre, Luis Pinto, de 29 años, fue encontrado sin vida por la GNR, mientras que su compañera sentimental, Liliane Mara, de 26 años, fue trasladada en estado crítico al Hospital de Viseu. Después se desplazó a la cercana localidad de São Pedro do Sul, donde protagonizó otro tiroteo y consiguió escapar. Ahí se pierde su pista.

El jueves, las fuerzas de seguridad registraron la casa de los padres de Dias, en la que encontraron chalecos antibalas y una escopeta. Según Correio da Manhã, el presunto homicida mantenía una relación obsesiva con la GNR, puesto que pensaba que los agentes le perseguían desde hace años, cuando fue investigado y en una finca de su propiedad se encontraron armas, municiones y animales exóticos.