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Premio a los matrimonios que resisten a las décadas

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Las parejas más longevas de Cáceres fueron homenajeadas ayer en el Ayuntamiento. :: lorenzo cordero

  • Ocho parejas con más de 50 años juntas reciben un homenaje

Si alguien quiere saber el significado de negociar, buscar acuerdos y templar gaitas no tiene más que preguntar a cualquiera de los integrantes de los matrimonios que ayer fueron homenajeados en el Ayuntamiento. Más de medio siglo juntos les hace doctos en el arte del ceder y apagar incendios familiares para continuar en el camino. Aunque el hilo musical que se puso ayer en el Salón de Plenos llenó el ambiente de romanticismo y miel a base de boleros, las parejas homenajeadas añadieron notas de realismo con sus testimonios.

La paciencia y la tolerancia parecen ser los pilares sobre el que se cimentan esas relaciones tan largas. «Ha habido épocas buenas y épocas malas», señalaba ayer Martina Pérez Margallo, que contrajo matrimonio con Juan Polo Sánchez en el año 1959. 57 años bregando con situaciones difíciles como la economía. «Cuando nos casamos ganábamos 1.700 pesetas, de ahí teníamos que comer». Dos hijos y tres nietos son los frutos de este encuentro vital. Su secreto para la larga duración de esa alianza es «convivir» y «tolerar», según argumentan Juan y Martina, que reconocen que van juntos a todas partes. «Hemos viajado muchísimo, hemos hecho tres cruceros, ahora ya menos, pero vamos a Alange y a Brozas, y así llevamos la vida».

Ocho parejas cacereñas recibieron ayer un reconocimiento por haberse convertido en plusmarquistas del matrimonio. La cita, que se enmarca en las celebraciones del mes del mayor, se convirtió en una entrañable apología del cariño a edades crepusculares. Cada pareja recibió una placa y una flor como obsequio de este día que recibieron tan elegantes como el día de sus bodas.

Valentín Tovar Correa dice que Cándida Sánchez Cirujano, su mujer desde el 27 de febrero de 1960 es «muy buena cocinera, muy organizada, vale mucho en todos los órdenes, aunque tiene sus más y sus menos como todos, pero en la balanza hay que poner siempre lo positivo». Cándida también hace un retrato de su compañero. «Es muy trabajador y tiene cosas buenas y cosas menos buenas». Ambos coinciden en que «en el matrimonio hay de todo, hay días muy buenos, y otros nublados».

Cuatro hijos y diez nietos es la nómina de vida surgida a raíz de esta unión. «Tuvimos tres varones muy seguidos, pero la niña no quería venir, tardó 11 años», recuerdan. Otro hito familiar fue el nacimiento de las trillizas de su hijo mayor.

Viaje de novios

En blanco y negro recuerdan su enlace matrimonial, que tuvo lugar en Jaraíz de la Vera, en la iglesia de San Miguel. «Yo iba de blanco y llevaba una mantilla muy bonita, fue el vestido del año en Jaraiz», cuenta Cándida. Hicieron viaje de novios, algo que no estaba tan extendido en la época. Madrid, el Valle de los Caídos, Ávila y Salamanca fueron su destino. «A mí me hubiera gustado ir a Barcelona», explica Valentín. Sus bodas de oro también se hicieron a lo grande. «Tuvimos una sorpresa enorme». Valentín y Cándida fueron seleccionados por la asociación del docente jubilado para recibir este homenaje, mientras que Martina y Juan proceden de la Asociación de Mayores Cervantes.

Isabel Rebollo y Balbino José González fueron propuestos por la asociación Los Retoños, Teodora Cano y José Manuel Botejara por el hogar de mayores de San Marquino. Del Centro de mayores 'Plaza Mayor' provienen Jacinto Muñoz y Lorenza Sánchez. La propuesta de la Real Hermandad Veteranos Fuerzas Armadas y Guardia Civil fue Fernando Royo Carrero y María Fuerte Agúndez. La Asociación Municipal de Pensionistas 'La Bondad eligió a Santiago Márquez Caldito y a Trinidad Marín y Peña del Cura a Manuel Clemente Pizarro e Isabel Crespo Rivas. Todos ellos contrajeron matrimonio entre el año 59 y el 62. En total, como precisó la alcaldesa, Elena Nevado «440 años de amor». «Es un día muy emotivo para la ciudad». Nevado ensalzó el «cariño, el esfuerzo y la paciencia» de estas parejas.

Durante este acto pudieron verse proyectadas las imágenes del día de la boda de todos estos cacereños. Una forma de demostrarle al tiempo que la experiencia da puntos a favor.