Hoy

La arrocera Acoexa es liquidada tras dos décadas sin apenas actividad

  • Se liquida sin deudas sociales ni acreedores

La cooperativa arrocera Acoexa, con domicilio social en la entidad local menor de El Torviscal (dependiente de Don Benito) ya es historia. Nació a mediados de la década de 1990 con el objetivo de ser un referente extremeño en el sector del arroz pero prácticamente al poco de crearse se quedó sin actividad. Hasta finales de septiembre pasado no se ha certificado su proceso de liquidación. Se liquida sin deudas sociales ni acreedores.

Acoexa (Asociación de Cooperativas Extremeñas Arroceras) era una cooperativa de segundo grado, es decir, formada por otras. En concreto, por tres: la cooperativa La Encina de Palazuelo (entidad de Villar de Rena; Didaymaz de El Torviscal y La Sagrada Familia de Zurbarán (dependiente de Villanueva de la Serena).

«Se ideó para tratar todo el proceso de transformación del arroz y se pensó hacer una planta en Zurbarán pero no llegó a cuajar», relata Miguel Leal, que fue su primer presidente. No se llegó casi a desarrollar porque no se avanzó con la fábrica y porque en 2002 empezó a funcionar Extremeña de Arroces, en Miajadas. Era la primera industria arrocera que ponen en marcha cooperativas y grupos cooperativas del sector. En ella estaba Acoexa junto a Acorex, Casat, San Juan y Acopaex.

«Las cooperativas de Acoexa y sus arroceros se fueron directamente a Extremeñas. Acoexa se quedó sin actividad. Solo estaba al final para una Atria», agrega Leal. La Atria es una agrupación para tratamientos integrados en la que agricultores, dirigidos por un técnico, mejoran el cultivo y su rentabilidad. Están subvencionadas por la Administración.