Hoy

Tres semanas clave para el futuro de Acorex

Instalaciones de Acorex en Mérida
Instalaciones de Acorex en Mérida / HOY
  • Sus cooperativas deben decidir primero en asambleas locales y luego en una general del grupo si apoyan o rechazan el convenio

Si hace un año la salvación de Acorex parecía una quimera ahora hay motivos a los que agarrarse para creer en que, aunque difícil, es posible. La continuidad de lo que sería una nueva Acorex, más modesta y enrolada en el gigante grupo Dcoop, pasa por sacar adelante el convenio propuesto. Sus cooperativas deben decidir a lo largo de las próximas tres semanas si apuesta por él o rechazan la idea de seguir adelante. En este caso, supondrá la liquidación de la que fue primera empresa agroalimentaria extremeña. El consejo rector de Acorex ha fijado asamblea para el 4 de noviembre en la que los socios comunicarán definitivamente su aprobación o rechazo al plan de supervivencia.

El consejo de Acorex fue informado ayer de la propuesta de convenio que ha redactado la empresa Concursa2, el despacho de abogados y economistas con el que ha trabajado la cooperativa en los últimos meses y que colabora con PwC, administrador concursal designado por el juzgado. Todo el consejo (8 de los 10 integrantes, con dos ausentes que justificaron su falta al encuentro) aprobó por unanimidad el plan, del que se ofreció amplia información durante casi tres horas de reunión.

Hoy será el turno para que el convenio sea explicado a los presidentes y gerentes de las cooperativas que forman parte de de Acorex, unas treinta nominalmente, aunque de forma efectiva solo comercializan a través de ella algo más de la mitad.

Como adelantó HOY el pasado sábado, aunque se trata de un documento muy técnico y más complejo que el presentado en la tomatera Tomcoex, de forma general se contempla la petición de que los acreedores perdonen el 80% de su deuda.

Sucesión de asambleas

En el caso de la empresa pública Avante, que no puede condonar, se le plantea algo similar a lo que acepta en Tomcoex para contar con su aprobación: convertir su deuda en préstamo. El grupo público terminaría de cobrarla en 20 años. Empezaría a recibir el dinero a partir del undécimo ejercicio.

Para que Avante y los bancos, los principales acreedores, puedan tener la última palabra, antes los cooperativistas del grupo deben decidir como paso previo si creen en el convenio y en el nuevo rumbo de Acorex. De esta forma, desde esta semana y hasta la primera de noviembre deben convocar asambleas en cada sociedad cooperativa y someter a votación la propuesta.

Además, Acorex celebrará asamblea general el 4 de noviembre para refrendar la intención de buscar la continuidad del grupo, aunque bajo otros parámetros, o su disolución después de 31 años de vida. La fecha se ha fijado teniendo en cuenta que para el 9 de noviembre debe estar presentada una propuesta de convenio ante el juez.

«La palabra es de los socios. Estoy convencido de que es posible un nuevo proyecto, ilusionante y necesario a la vez para muchas cooperativas de Extremadura. La propuesta de convenio es lo suficientemente flexible como para ser apoyada por todos, o al menos el 65% de los acreedores, pero es básico tener el apoyo cooperativo», indica Manuel Ortega, presidente del consejo rector.

Temas