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La gran ejecutiva de la agroindustria

Celia Santos Blanco, en las instalaciones de Carnes y Vegetales en Mérida, la antigua Carcesa.
Celia Santos Blanco, en las instalaciones de Carnes y Vegetales en Mérida, la antigua Carcesa. / Brígido
  • Celia Santos Blanco | Directora general de Tomates del Guadiana y consejera delegada de Carnes y Vegetales

La bióloga que se ha convertido en uno de los principales ejecutivos (hablar de ejecutivas en este sector no tiene sentido porque son casi inexistentes) de la industria agroalimentaria extremeña habla de forma pausada y seria. Celia Santos Blanco tiene fama de eso pero también la de buena profesional entre el sector, curtida en complicadas negociaciones y maratonianas jornadas de trabajo para ver cuánto pagar por un kilo de tomate o de fruta, cuánto invertir para hacer una industria próspera o qué estrategia comercial hay que seguir para ganar clientela.

Celia Santos, asentada en Don Benito pero natural de Casillas de Coria, se encarga de eso en Tomates del Guadiana, industria-cooperativa referente del sector tomatero. Pero también mira lo que se hace, como consejera delegada, en Carnes y Vegetales, la antigua Carcesa,famosa por sus marcas Apis y Fruco y que sin embargo estuvo a punto de desaparecer en 2011 antes de que Tomates de Guadiana, junto con el grupo cooperativo Acopaex, liderase su resurrección.

«Analizo mucho todas las condiciones que se presentan en cualquier asunto de la empresa. Soy muy analítica, sí, y también muy crítica conmigo mismo. Quizás demasiado», confiesa a la hora de definirse. Celia Santos, madre de dos hijas de 31 años (Cristina) y 27 (Celia), iba para bioquímica o especialista en ingeniería genética pero empezó a trabajar en controles de calidad y el sector agroalimentario la fichó de manera indefinida.

Santos está casada con José Montero, un veterinario del Servicio Extremeño de Salud natural de Coria. Su hija mayor trabaja en un despacho de abogados en Don Benito y la pequeña está ganándose la vida en Italia como odontóloga.

Hasta 17 años acumuló en tareas de gerencia en una conservera referente en Extremadura y líder en España. Su fábrica extremeña está en Coria y ahora se llama Cidacos. Sus dueños son riojanos aunque antes fue una empresa pública. Dedicada a la fabricación y comercialización de conservas vegetales, líder en el mercado español, se centra en su fábrica cauriense en el tomate. Allí se vio la mano de Santos en su gestión hasta inicios de la década pasada.

Empresas

No le resultó fácil decir adiós a Cidacos, y de paso a Coria, donde estaba asentada. «Estaba muy a gusto allí, muy tranquila pero a través de un cooperativista de Acopaex llegó mi nombre para dirigir la nueva industria que se iba a poner en Santa Amalia. Era una especie de aventura porque Tomates del Guadiana era un proyecto desde cero, como lo que eso significa», relata.

En quince años al frente de la fábrica amaliense, Celia Santos ha puesto su capacidad para que ahora Tomates del Guadiana alcance unos números más que notables. En el último ejercicio facturó 51 millones de euros, contó con 322 millones de kilos de tomate, 40 millones de kilos de fruta y una plantilla fija de 30 trabajadores que, durante la campaña veraniega, alcanza los 300.

«Siento cada día que pasa la responsabilidad de la gente y de la industria de la que soy directora general», comenta Celia Santos, quien no esconde también las dificultades que ha tenido para desarrollar plenamente su carrera profesional en un mundo tan masculinizado como el del campo.

«Tengo que reconocer que me he sentido como un bicho raro. Era la única mujer en reuniones de industrias y cooperativas y sentías que tenías que demostrar más tu valía que otros», confiesa esta mujer que ahora -lamenta- sigue viendo una escasísima presencia femenina en puestos de responsabilidad empresarial vinculada a la agroindustria.

«Seguimos asumiendo una doble responsabilidad. Estar en todo. En lo que incumbe a tu casa y en tu responsabilidad al frente de una empresa. Pero, en mi caso, en eso llevo desde hace muchos años», reafirma esta mujer que, confiesa, suele trabajar entre 12 y 14 horas diarias.

Cuando no lo hace le gusta pasear y leer novela histórica. «Igual me saco también la carrera de Historia. Es una de las materias que más me gusta», señala al instante. Dice que aún no es tarde para ello.

Amante de la música, entre otros, de Joe Cocker y Pink Floyd, Celia Santos intenta sacar tiempo para disfrutar más allá de la contabilidad y los planes de futuro de una empresa relativamente nueva como es Tomates de Guadiana y otra arraigada pero con reciente y dura zozobra como Carnes y Vegetales.

«Tienes que actualizarte siempre. Y más cuando nuestro sector está muy globalizado. Te interesa y debes saber no solo lo que pasa aquí sino en California (gran productor mundial de tomate)», concluye.