Hoy

Creación de riqueza

LA reiterada y constante aparición de Extremadura en los últimos lugares de las estadísticas económicas pone de manifiesto la gran contradicción que existe entre una tierra de recursos naturales y humanos de primer orden con indicadores económicos que no lo son. Sin duda los expertos sabrán dar explicación a este fenómeno.

En todo caso, los datos expresan una triste realidad que concierne a muchos y deja indiferente a pocos, pero que ahí sigue. Todo ello nos lleva a reflexionar sobre el nuevo modo de crear riqueza.

Sus orígenes están en los años sesenta cuando las mayores empresas del mundo se dieron cuenta que el número de empleados administrativos y de servicio superaban a los obreros fabriles, continúa en los setenta cuando se determina cómo una gigantesca burocracia industrial, se podría transformar en una organización ágil si se adaptaba a una economía basada en el conocimiento. En poco tiempo las grandes compañías abordaron profundas y dolorosas reestructuraciones buscando nuevas misiones y estructuras.

La economía extremeña ha cambiado, pero de modo insuficiente y por ello, tal vez convenga recordar los rasgos claves de la 'nueva economía', descritos por Toffler:

a) La tierra, el trabajo, el capital y las materias primas eran los principales factores de producción de la economía industrial. El conocimiento, entendido como datos, información, imágenes, símbolos, cultura, ideología y valores, es el recurso esencial de la economía del saber. Disponiendo de ellos resulta posible reducir las demás aportaciones necesarias para la creación de riqueza. Con la adecuada aportación de conocimiento se pueden reducir las exigencias de inversiones, energía, materias primas, mano de obra, e incluso acortar el tiempo, el espacio y el dinero necesarios para la producción.

Esta idea puede resultar difícil de asimilar por cuanto el conocimiento es difícil de cuantificar, pero, con independencia de su métrica, el conocimiento es ahora el más versátil e importante de todos los factores de producción.

Lo que hace realmente revolucionaria a la economía del saber, es que mientras que los demás recursos son finitos, el conocimiento es inagotable y, además, puede ser empleado por dos o más empresas al mismo tiempo.

b) Mientras que las empresas de la era industrial podían medirse en términos de bienes concretos, el valor de las compañías de la era del saber reside en su capacidad para adquirir, generar, distribuir y aplicar unos conocimientos. Dependiendo más de las ideas, percepciones e información de sus trabajadores y de los bancos de datos a los que tenga acceso o de las patentes de que dispongan, que de los activos físicos que pudieran poseer.

c) Las cadenas de montaje y producción en serie características de la era industrial experimentaron una desmasificación de la mano de los procesos de información y robotización, que pueden llegar, incluso, a la personalización.

El comercio de masas se desintegra al ser diferentes las necesidades de los clientes y poder ser identificadas por las empresas debido a una mayor información, generando micromercados. En este mismo sentido se orienta la publicidad que se dirige a segmentos más reducidos, a los que llega a través de medios de comunicación también desmasificados.

En definitiva la desmasificación de la producción, distribución y la comunicación viene a revolucionar la economía, alejándola de la homogeneidad y conduciéndola a la extrema heterogeneidad.

d) Mientras que el trabajo muscular, poco cualificado e intercambiable impulsó la industrialización, el aumento de las destrezas y especialización requeridas y consiguiente imposibilidad de intercambio laboral marcan la era del saber, donde resulta menos significativa la distinción entre trabajadores productivos, que realizan el producto y los no productivos o indirectos que solo contribuyen, ya que ambos originan análogo valor añadido.

e) La innovación es una evidencia, las empresas inteligentes estimulan a los empleados a tomar la iniciativa, ofrecer nuevas ideas y, simultáneamente, relajan el reglamento interno.

f) Las unidades laborales son más reducidas, llegando a constituir equipos de trabajo pequeños y diferenciados, en contraposición a las masas de obreros características de la época de la industrialización, quedando descartada la idea de 'cuanto mayor, mejor'.

g) La consecuencia inevitable de todo ello es el desmantelamiento de la estructura burocrática de la era industrial y la eliminación de los antiguos organigramas piramidales, monolíticos y burocráticos. Actualmente las formas de organización son distintas, en ellas juega un papel destacado los procesos.

Las antiguas estructuras uniformes dan paso a organizaciones matrices, equipos de proyectos específicos, centros de beneficios, alianzas estratégicas y consorcios.

A consecuencia del cambio constante de los mercados resulta menos importante la posición que la flexibilidad, capacidad de maniobra y adaptación.

h) La creciente complejidad de la economía demanda una integración y gestión más complejas. Gobernar esta complejidad requiere nuevas formas de dirección y un elevado nivel de integración sistémica.

i) Mantener integrado el conjunto requiere una considerable inversión en redes de ordenadores, bases de datos, software y otras tecnologías de la información. Todo este parque electrónico constituye la infraestructura esencial de la economía del saber.

j) La velocidad y ritmo de las transacciones y operaciones experimentan una aceleración creciente con la llegada de estos cambios, convirtiéndose el tiempo en una variable crítica. Si el dinero se mueve a la velocidad de la luz, también la información ha de ser más rápida.

La información y el conocimiento son los 'productos' esenciales en la nueva forma de crear riqueza y por tanto son recursos vitales para Extremadura.