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SEO/BirdLife denuncia que hay dehesas amenazadas por cultivos y talas irregulares

Una de las más de 400 encinas cortadas en Majadas
Una de las más de 400 encinas cortadas en Majadas / HOY
  • Asegura que la reciente tala de 500 encinas en Majadas es una muestra de la falta de interés y los vacios administrativos en la protección del encinar

La Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) ha alertado hoy de la existencia en Extremadura de dehesas amenazadas por cultivos irregulares y solicitudes de talas. Por lo que ha pedido al Gobierno regional más contundencia contra estas prácticas que a su juicio, tienen como objetivo sustituir las dehesas centenarias por cultivos subvencionados por la Política Agraria Comunitaria (PAC).

La petición de un particular para talar 500 encinas en el municipio de Majadas (Cáceres) ha alertado sobre irregularidades, vacíos administrativos y falta de interés por proteger a las dehesas frente a las especulaciones agrarias, según ha indicado la SEO/BirdLife.

Esa solicitud ya había sido realizada por el propietario en varias ocasiones durante los últimos años, pero fue denegada en todos los casos.

"Sin embargo -ha lamentado-, resulta sorprendente que previamente fuese autorizado a plantar los olivos en mitad de esta dehesa y que finalmente este verano el Servicio Forestal le autorizara a talar las encinas que compitieran con el cultivo, cuando no ha habido un procedimiento de cambio de uso del suelo".

En su opinión, se trata de un grave precedente que podría suponer una amenaza directa para miles de hectáreas de encinares que están invadidas por cultivos de regadío "irregularmente autorizados".

Para la SEO/BirLife, "los propietarios no talan el encinar para plantar los cultivos, sino que aprovechan el espacio entre los árboles y no se produce, según ellos, cambio de uso del suelo, con lo que en teoría no precisan autorización ambiental".

"Pasados unos años, las encinas empiezan a enfermar debido a la afección de los cultivos o a misteriosas patologías. En los casos más resistentes, se acaba solicitando la tala por competencia con el cultivo, como ha ocurrido en Majadas", ha explicado.

Tampoco es la primera vez que los propietarios talan grandes extensiones de encinas para implantar cultivos en zonas reservadas a la dehesa.

Ya ocurrió hace años en la finca El Sevillano, en el término municipal de Navalvillar de Pela (Badajoz) y dentro de un espacio protegido, donde se autorizaron cambios de uso de suelo forestal (dehesa) a agrícola, sin evaluación de impacto ambiental. Pese a ello, ha recordado, el Servicio Forestal volvió a autorizar las talas.

Otros muchos encinares en los términos municipales de Navalvillar de Pela y Logrosán están siendo ocupados por plantaciones de olivos en regadío, que se extienden bajo las copas de las centenarias encinas, eliminando los ricos pastos de estas dehesas "condenadas", según la SEO/Bird/Life.

A su juicio, existe una evidente descoordinación entre los servicios agrarios, los forestales y los ambientales de la Consejería de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio, "siempre a favor de las pretensiones de particulares que buscan enriquecerse sustituyendo las dehesas por cultivos subvencionados de dudosa rentabilidad futura".

SEO/BirdLife ha exigido a la Junta que se acabe con estas prácticas irregulares contra la dehesa, que se tomen las medidas necesarias para evitar "los criterios excesivamente favorables a la tala de encinares de algunos técnicos implicados" y que se proceda a sancionar "ejemplarmente" a los promotores de estas especulaciones agrarias que incumplan las normas de protección del medio ambiente.