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El juez ordena la liquidación de Refinería Balboa a instancia de Juan Sillero

Alfonso Gallardo y Juan Sillero.
Alfonso Gallardo y Juan Sillero. / HOY
  • La empresa tiene como patrimonio la finca que compró para instalarse en el término de Los Santos de Maimona

El Juzgado de lo Mercantil número 1 de Badajoz ha dictado la liquidación de la empresa Refinería Balboa S.A. En un auto firmado por la magistrada Zaira González con fecha del 1 de septiembre, se declara la disolución de la empresa y se nombra como liquidador a AFECO Abogados y Economistas SLP.

La liquidación de Refinería Balboa fue solicitada el pasado mes de marzo por Juan Sillero Algar, que fue consejero delegado del Grupo Gallardo durante años. Sillero reclamaba esa disolución como socio de la empresa, de la que conserva el 2% del capital social. Alfonso Gallardo y el propio Sillero son los dos únicos socios de la empresa en la actualidad.

Según datos del propio grupo, en 2009 la participación en el proyecto estaba repartida entre el grupo Gallardo, con el 47%, la Junta, a través de la Sociedad de Fomento Industrial de Extremadura (Sofiex), con el 20%, BBVA, Caja Madrid e Iberdrola con un 10% cada uno y Caja Extremadura con un 3%. Esta empresa arrancó con un capital social de 50 millones de euros.

Según el auto judicial, el resto de los socios se marcharon cuando se conoció que la declaración de impacto ambiental era desfavorable, lo que suponía en la práctica la imposibilidad de que la refinería saliera adelante. Esa declaración negativa del Ministerio se hizo pública en julio de 2012.

La magistrada del Mercantil reconoce en el auto que se cumplen las condiciones para que una empresa sea liquidada. Entre otras, el hecho de que no tenga actividad. Refinería Balboa lleva más de doce años sin que haya obtenido ni una sola de las autorizaciones que se precisan, por lo que no puede cumplir su fin social, afirma la juez.

Aunque aún existen recursos contra las negativas administrativas a que se levante la refinería, la magistrada asegura que la esperanza de que salga adelante es «rayana en la fe», y no fundamenta el mantenimiento de una empresa sin actividad, argumenta el auto.

Polémica política

La compañía tiene como principal patrimonio la finca San Jorge de unas 500 hectáreas en Los Santos de Maimona, comprada en 2004 y donde se planeaba instalar la factoría. La liquidación implicaría que el patrimonio de la empresa se vendiese para repartir el dinero obtenido entre los eventuales acreedores que pueda tener y los socios, es decir, Gallardo y Sillero.

Con la liquidación de la empresa que ahora decreta el Juzgado de lo Mercantil, se pondría punto y final también jurídicamente a un proyecto empresarial que se anunció en 2003 y que decayó después de que el Gobierno denegase en 2012 el permiso ambiental para su instalación. El proyecto levantó una gran polvareda política y social en la comarca y en toda Extremadura durante años, con partidarios y detractores de la planta de refino enfrentados.

No obstante, este auto del Mercantil no es firme. Puede ser recurrido en apelación por Refinería Balboa.