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«A veces hago de psicólogo, soy el confidente de muchos vecinos»

Desde Baños de Montemayor. El alcalde destaca la capacidad turística de este municipio que cuenta con 1.500 plazas de alojamiento.
Desde Baños de Montemayor. El alcalde destaca la capacidad turística de este municipio que cuenta con 1.500 plazas de alojamiento. / LORENZO CORDERO
  • Óscar Mateos Prieto Alcalde de Baños de Montemayor

  • Arquitecto de profesión, nació en Béjar y ha vivido en Zamora, Segovia, Madrid y Londres

Óscar Mateos Prieto (PP) nació en Béjar, estudió en Baños de Montemayor y se licenció en Zamora y en Segovia. Arquitecto de profesión y con varios máster en su currículum profesional, trabajó en Madrid y probó el significado de vivir en el extranjero. En Londres estuvo un año, tiempo suficiente para darse cuenta de que quería estar rodeado de los suyos y en el pueblo en el que se crió.

«En la capital londinense primero estuve trabajando en el comedor de un hotel y luego pasé a desempeñar la profesión para la que había estudiado. Sin embargo, me di cuenta de que necesitaba a mi gente. La política siempre me ha gustado y estaba dispuesto a trabajar por mi pueblo», afirma Mateos Prieto, militante del Partido Popular desde el año 2008 y alcalde de este pueblo de 800 habitantes desde 2011.

En ese tiempo se ha dado cuenta de que lo realmente importante es trabajar por el desarrollo del municipio. «El alcalde para mí es un gestor con ideas, capacidad de trabajo y formación. Yo represento a las siglas de un partido que se adapta a mi forma de pensar, pero evidentemente discrepo en algunas cosas. En un pueblo eso no es lo más relevante, lo importante es estar cerca de los vecinos y dar soluciones a sus problemas del día a día», confiesa Óscar, que está al frente del Consistorio con seis concejales. «En el PSOE tienen uno y la relación es muy buena», matiza este joven que cuando se presentó como candidato a la Alcaldía no esperaba ganar. «Tras los resultados de los comicios, cogí el toro por los cuernos y, con la ayuda que me prestó el alcalde anterior, empecé a trabajar».

Y en ese trabajo, se enfrenta a diferentes problemas cada día. «En un pueblo, al alcalde le cuentan casi todo, desde aspectos de gestión pública como temas personales. A veces hago de psicólogo, soy confidente de muchos ciudadanos y les intentó ayudar. Eso es lo que realmente me satisface. Es muy reconfortante ver la cara de un vecino cuando eres capaz de darle respuesta. En eso, en sentirse cerca de ellos se basa ser alcalde de un pueblo, y los jóvenes tenemos muchas 'armas' para poder conseguirlo. Ha habido una revolución juvenil en la política. Siempre hemos tenido la imagen del político gris e inaccesible, el hombre trajeado que impone. Eso ha cambiado. Los jóvenes se ven con capacidad porque están muy preparados. Vienen pisando fuerte y conocen el mundo en el que estamos viviendo. Eso nos conecta con la gente, eso nos humaniza y crea empatía, que al final es la clave para llegar a los ciudadanos», explica, al tiempo que matiza que «la gente mayor tiene la experiencia y eso también es necesario».

Tiempos de cambio

Para Óscar está claro que la política ha cambiado y ahora es el tiempo del consenso. Dice que él que no lo vea está abocado al fracaso. «La política ahora tiene muchos problemas. Parece que sólo se trata de imponer. Parece mentira que el parlamento se llame así, cuando lo único que hacen es no parlamentar. Echo de menos el diálogo. Todos los partidos están pensando en ellos mismos y no en los ciudadanos», asevera el alcalde de Baños, un pueblo que en verano triplica su población y que cuenta con una capacidad de 1.500 plazas de alojamiento.

«Desde 1990 no perdemos población, algo que afecta mucho al medio rural. Aquí tenemos la suerte de ser un pueblo muy turístico y la tasa de paro ronda el diez por ciento, muy por debajo de otras poblaciones», explica. Sin embargo, confiesa que hay mucho trabajo por hacer. «Evidentemente hay personas que lo está pasando mal y nos cuentan sus preocupaciones. Ese problema existe y hay que intentar dar salida a esa gente, mejorar la calidad de vida de Baños y de los que vienen. Eso genera empleo».

También riqueza en un pueblo cuyo Ayuntamiento tiene una deuda de 1,3 millones de euros. «Es algo que no me preocupa porque tenemos capacidad para hacer frente a ella. Pagamos más de 100.000 euros al año para amortizarla y lo hacemos sin subir impuestos y sin recortar servicios», asevera este férreo defensor de las diputaciones y presidente también de la Asociación para el Desarrollo del Valle del Ambroz, comarca que tiene muy presente y de la que quiere promocionar su patrimonio natural. «Tenemos unas posibilidades extraordinarias para fomentar el turismo de naturaleza y situarnos como un referente a nivel nacional».

PERFIL

Nombre. Óscar Mateos Prieto.

Edad. 35 años.

Formación académica. Arquitecto con varios máster.

Ocupación laboral. Se dedica a la Alcaldía.

Sueldo del ayuntamiento. 1.500 euros.

Años en política. Militante del PP desde 2008.

Aficiones. Hacer deporte, leer y viajar.