Hoy

Llamas de cuatro metros y una selva de matorrales

A las 21.25 horas del 18 de agosto, el vigilante de la caseta del Cerro de las Cabezas dio la alarma. Había un resplandor en la zona de Jerte. Un agente del Medio Natural y el retén de Navaconcejo se dirigen a la zona y confirman la veracidad del aviso. Así empezó el incendio de la Garganta de los Infiernos, que se dio por controlado el 28 de agosto a las 21 horas. Y por extinguido, el pasado día 10. En las tareas de extinción, los bomberos forestales se enfrentaron a llamas de más de cuatro metros, y tuvieron que trabajar en zonas de alta montaña con arbustos (piornos y brezos) de dos metros de altura, según recoge el informe del plan Infoex.

Resultó clave que el incendio comenzara a una hora a la que ya no pueden volar los helicópteros y en un sitio al que no podían acudir bomberos forestales, pues debían andar por el monte de noche durante más de una hora y no había vías de evacuación en caso de accidente.