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Eva López se prepara para su aventura vegana. :: Jorge Rey
Eva López se prepara para su aventura vegana. :: Jorge Rey

El primer vegano de la región

  • Abre en Cáceres un restaurante que no sirve ningún derivado animal

A partir del próximo uno de octubre, Extremadura contará con su primer restaurante estrictamente vegano. Se llamará 'Amapola', estará en un primer piso de la calle Sergio Sánchez de Cáceres y tendrá un menú del día macrobiótico. Lo abre Eva López, conocida por trabajar con su madre en la cocina de 'El paladar de Felisa'. ¿Pero en qué consiste exactamente eso de ser vegano y macrobiótico?

Responde Eva: «Pues en no consumir nada que proceda de los animales, tampoco huevos ni lácteos. Lo de macrobiótico es una filosofía de la vida, hacer que la comida sea parte de esa filosofía, que la comida tenga la energía suficiente que se necesita para vivir, ni más ni menos. También se llama cocina energética y busca que te conozcas a ti mismo y sepas qué le viene bien a tu cuerpo para vivir».

Eva López tiene 39 años y nació en Valencia del Ventoso. A los 18 se fue a Londres y entró en contacto con la cocina vegetariana. A los 20 años se hizo vegana. «Me había ido con el pelo largo y regresé con la cabeza rapada. Aquí no se conocía lo de ser vegano. A mí me habían gustado mucho las gambas, en la cena de Nochebuena no las probé, expliqué que era vegana y mi abuela creyó que me había metido en una secta», relata.

En Cáceres ha creado con Rubén, su pareja, un obrador de alimentos alternativos. Elaboran seitán, proteína vegetal hecha a partir del gluten de trigo, pero con la textura esponjosa de la carne, con sus proteínas, pero sin su grasa. También elaboran productos con tofu, pasta con trigo de espelta, etcétera. Este obrador dará el salto en octubre a la mesa de los comensales veganos y macrobióticos.

En el primitivo 'Paladar de Felisa', había una gran mesa de madera junto a la cocina donde se acomodaban los clientes según iban llegando. Allí, una docena de comensales compartía el menú del día y se juntaban un malabarista con un ejecutivo de banca, un profesor con un joven estudiante, una abuela con un rapero. Esa mesa volverá a ser una de las experiencias más entretenidas de la gastronomía regional, pero ahora con el aliciente vegano. Habrá, además, sofás con mesitas para dos, mesas altas y bajas. Un ambiente tan informal y diferente como la comida.

El menú diario macrobiótico llevará una sopa o una crema, un plato combinado a base de cereales, proteínas vegetales (tofu, seitán, legumbres), choucroute, verduras verdes y, finalmente, un postre sin azúcar. Todo ecológico y todo de temporada a 12 euros con la bebida. La carta, también de temporada, no será muy extensa, variando cada dos o tres meses. Habrá platos como buñuelos de tofu con algas, fideos soba japoneses con verduras de temporada, postres ecológicos como raviolis rellenos de calabaza y frutos secos, etcétera.

En cuanto a la bebida, además de vino y cerveza, habrá zumo ecológico y un refresco de cola ecológico llamado Frixen de una cooperativa de comercio justo de Aragón. El pan llegará desde 'La Nómada', panadería ecológica de Malpartida de Cáceres y desde la Ecotahona de Plasencia.

«Mercado para este tipo de cocina hay y cada vez más», estima Eva, que impartirá también cursos de desayunos saludables, de postres sin azúcar, de cocina vegana y macrobiótica. Trabajará con ingredientes de alta cocina como el kuzu, un espesante de raíz volcánica japonesa, el agar-agar, un alga de agua dulce que se utiliza mucho en los postres como si fuera una especie de gelatina natural, o el miso, fermento de la soja con propiedades medicinales muy variadas.

Toda una experiencia comer en este primer vegano extremeño, 'Amapola', que no aceptará reservas salvo para la mesa grande y que jugará mucho con la filosofía triunfante de las raciones compartidas, pero en esta ocasión, entre comensales veganos y macrobióticos o, simplemente, curiosos que quieren conocer otra forma de alimentarse.