Hoy

El sueño de Lupe

Alonso Torres, segundo por la izquierda, presentando 'Siberiausencia'. :: Armando Méndez
Alonso Torres, segundo por la izquierda, presentando 'Siberiausencia'. :: Armando Méndez
  • 'Psicopompo' o la historia de una mujer que se hartó y supo ser feliz

Señores con barba blanca que leen en la terraza libros de bolsillo, chicos con boina calada a la francesa, caballeros con puro y gorra nerudiana, mujeres rubias vestidas de negro, mujeres morenas vestidas de blanco, chicas con moños altos... Y besos, muchos besos, y una copa de vino estilizada, y sillas de su padre y de su madre, y sofás de su padre y de su madre, y mesas de su padre y de su madre... Seis coletas masculinas, un póster de Cortázar tras la barra, los hombres van al baño de los cronopios y las mujeres, al de las cronopias. Gatos de colores por las paredes y libros, muchos libros y ninguno malo. Encuadernaciones cuidadas, mucha poesía, mucho ensayo, cero bestsellers, Chejov, Stocker, El Manifiesto Comunista, un 'Catálogo de besos', las Colecciones Liliputienses. En las mesas, un ambiente tan desenfadado que se puede sentar cualquiera frente a ti y entablar conversación. En la barra, todos hablando con todos.

¡40 metros cuadrados y 70 personas llenándolos para asistir a la presentación de un libro de poesía! ¿Realidad o fantasía? Ni una cosa ni otra, sueño... El sueño de Lupe. Guadalupe tiene 44 años y nació en Llera, un pueblecito cercano a Llerena. Trabajó en la banca y en la Administración hasta que se hartó y se embarcó en el proyecto que la hacía soñar: abrir una librería-café. Es un sueño bastante común, que suele empezar tras algún viaje a Canterbury o Lavapiés, donde los cafés librería son muy comunes.

Pero no es fácil llevar adelante este sueño tan común. En Extremadura, se constatan dos aventuras similares con éxito: la placentina 'Puerta de Tannhäuser' y este sueño de Lupe que se llama 'Psicopompo' y se encuentra en el 'Helga de Alvear District', un microcosmos cacereño que va creciendo alrededor del museo Helga de Alvear, sustanciándose en restaurantes vegetarianos y veganos, en espacios de arte, tiendas de té, comercios de cosas impensables, librerías con gracia, taperías con alma y grow shop, o sea, tiendas para vender todo lo permitido en torno a lo prohibido (accesorios para el cultivo, cuidado y consumo de la marihuana).

Ahí, en ese distrito, donde se mezclan la memoria de cuando éramos los mejores y la realidad del buscarse la vida y la sorpresa cada tarde, precisamente ahí, ha abierto Lupe su librería-cafetería y ha conseguido convertirla en referencia de quienes siguen creyendo que encerrarse en casa a los 30, a los 50 y a los 60 es sinónimo de morir en vida. Para ellos, hoy viernes, en 'Psicopompo', hay concierto de Ignacio Llanos (electro, swing, classics): el miércoles 28, llega Suso Sudón con su 'Silencio y rocanrol' y el viernes 30, Luis G. Lucas y su 'Par' (pay after show tour).

La tarde que visitamos el café-libreria Psicopompo, se celebraba un acto que llamaba la atención desde su enunciado: presentaba sus poesías un tenor. Alonso Torres se sentaba en el sofá-escenario del local y hablaba de su compendio de poemas: 'Siberiausencias', una colección de versos fruto de un viaje a Siberia y de su íntima percepción del último verano, tan tórrido para todos y tan inspirador para Alonso.

'Siberiausencias' es el número 20 de la colección 'La Bolsa' de la editorial Letras Cascabeleras. Y en una bolsita se presentaba el libro, un original formato ideado por los editores: Víctor Manuel Jiménez, Vicente Rodríguez y María Durán. Otro sueño este de las Letras Cascabeleras: arte y belleza en tiempos de crisis, literatura indescifrable, asegura Víctor Manuel, poesía, microrrelatos, fotos con poemas, todo sin ánimo de lucro y con la previsión, cumplida hasta ahora, de sacar de cada proyecto para pagarlo y editar el siguiente. «Así resistimos desde hace cuatro años con este trabajo vocacional», muestra Víctor su satisfacción mientras el público se acomoda y escucha al poeta explicando con humor y emoción lo inexplicable: su poesía. Detrás de la barra, Lupe sonríe contenta y desvela cómo ha sacado adelante su sueño: «Con inconsciencia, locura y persistencia».