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Empleados de Balboa piden cobrar la parte de sus salarios que se les quitó

Trabajadores de Siderúrgica Balboa abandonan la fábrica tras una asamblea con el comité de empresa en 2013
Trabajadores de Siderúrgica Balboa abandonan la fábrica tras una asamblea con el comité de empresa en 2013 / HOY
  • El Juzgado de lo Social acoge el juicio en el que 24 trabajadores reclaman las cantidades que les fueron retiradas en 2014

El Juzgado de lo Social 3 de Badajoz acoge hoy un juicio en el que 24 empleados de Siderúrgica Balboa exigen la devolución de las cantidades salariales que les fueron retiradas en 2014, como consecuencia del incumplimiento de la empresa a la hora de presentar las cuentas trimestrales del citado ejercicio.

Fuentes de CC OO explicaron que la bajada de salarios, con una horquilla de entre el 4 y el 25 %, estaba sujeta y condicionada a la presentación de dichas cuentas, tal como refleja el laudo de obligado cumplimiento que firmaron la empresa y los trabajadores.

«Nuestra demanda es por el incumplimiento de la empresa a la hora de presentar las cuentas trimestralmente, ya que si éstas eran positivas no había reducción salarial», manifestaron fuentes sindicales. Sin embargo, y a pesar de que la empresa no ha aportado las citadas cuentas de 2014, las bajadas salariales se han llevado a cabo.

Además, según agregaron, la empresa ha incumplido el desarrollo de una comisión de seguimiento que velará por el bien desarrollo del proceso. Siderúrgica Balboa, emblema del mayor grupo empresarial de Extremadura (Alfonso Gallardo), cumplió el pasado mes de junio veinte años de historia, dos décadas en las que además de ser uno de los símbolos de la región ha vivido huelgas, paros y sobre todo la amenaza de cierre que se puso sobre la mesa en 2013.

Siderúrgica Balboa, cuya factoría está ubicada en Jerez de los Caballeros, sede a su vez del grupo empresarial, está considerada como una de las empresas españolas líder dentro del sector, se constituyó en 1992 y entró en funcionamiento a mediados de 1996.

La empresa, que a lo largo de su trayectoria llegó a contar con más de un millar de trabajadores, cuenta en estos momentos con unos 400, fruto de los distintos expedientes de regulación de empleo (ERE) sufridos. Afectada por el ERE que se llevó a cabo a finales de 2012 en todo el Grupo Gallardo, vivió sus peores momentos a finales de 2013, cuando Gallardo planteó un ERE extintivo para sus 534 trabajadores, lo que suponía el cierre de la planta.

La situación «se salvó» con un laudo de obligado cumplimiento, que no contentó a nadie y fijó en 117 los despidos, una bajada de salarios de entre el 4 y el 25 por ciento y un proceso de bajas incentivadas, que finalmente llegó a los tribunales en un proceso que aún continúa.

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