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Piornal se transforma en galería de arte

osé retrata a Toñi, dos turistas llegados de Madrid, delante de la fachada protagonizada por Jarramplas
osé retrata a Toñi, dos turistas llegados de Madrid, delante de la fachada protagonizada por Jarramplas / David palma
  • El pueblo más alto de Extremadura potencia el turismo cultural con un proyecto que alcanza su cuarta edición

El otoño en el Valle del Jerte, las plantas y flores típicas del pueblo, como las hortensias; pero también sus cascadas, la flor del cerezo que da fama internacional a la comarca, las montañas, los colores que tiñen su admirado paisaje... y Jarramplas, claro.

Son los motivos que hoy lucen en una docena de fachadas de Piornal. Viviendas cuyos propietarios han apostado por embellecer la localidad más alta de Extremadura y ofrecer así al turista otro motivo más para visitar el pueblo, respaldando una iniciativa que surgió en 2012 y que persigue convertir Piornal en un museo al aire libre en su clara apuesta por el turismo cultural.

«No sabemos a cuántas fachadas alcanzaremos, pero el proyecto que comenzamos en 2012 suma y sigue». Javier Zapatero es teniente alcalde de Piornal y concejal de Cultura en el equipo que lidera Ernesto Agudíez. Está desde el inicio en una iniciativa que, hasta la fecha, han hecho posible también la Junta, la Diputación de Cáceres y la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla. Son las entidades que firmaron el último convenio de colaboración en 2014 con un presupuesto de 18.000 euros. Cantidad con la que se ha logrado que cada mes de julio desde 2012 cinco alumnos de la citada facultad plasmaran su arte en las fachadas de uralita. Dirigidos por su profesora María José García del Moral, también artista e hija del pintor Amalio.

Porque precisamente el objetivo de la iniciativa que surgió en 2012 es minimizar el negativo impacto estético de las planchas de uralita en el pueblo que cuenta con una fiesta declarada de interés turístico nacional, como es el Jarramplas, y en el que la ondulina se ha usado mucho como escudo contra el frío y la nieve, habituales en esta localidad que se encuentra a 1.200 metros sobre el nivel del mar.

«En un pueblo en el que la lluvia y el frío son muy habituales, han sido muchos los vecinos que a lo largo de los años han decidido cubrir sus fachadas con uralita, porque es un excelente aislante», recuerda Javier Zapatero. «Aunque desde el punto de vista estético no resulte positivo para Piornal». Por eso, mantener el aislante y evitar su impacto se convirtió en el objetivo y el argumento del convenio con la Universidad de Sevilla, que se eligió al conocer que el piornalego Saturio Ramos había sido su vicerrector.

Nuevos artistas

Aunque este convenio concluye el próximo diciembre y ya no se renovará más, el proyecto que persigue ampliar la galería de arte que ya es Piornal con más lienzos, seguirá adelante. «Estamos trabajando en ello, nuestra idea es que nuevos artistas plasmen su arte en nuestras fachadas; artistas locales y regionales, que utilicen las mismas técnicas o no», detalla el concejal de Cultura. Porque la mezcla de técnicas y estilos siempre enriquece un museo. Y porque aún quedan muchas fachadas de uralita, cerca de un centenar, por transformarse en cuadros de esta original pinacoteca.

Y porque lo que al principio generó inquietud, hoy tiene el respaldo unánime del pueblo entero. Más de medio centenar de vecinos, propietarios de viviendas cubiertas con uralita, engrosan la lista de espera abierta en el Ayuntamiento para solicitar que sus fachadas sean las elegidas para pintar el próximo verano, cuando los andamios, paletas y pinceles regresan como cada año para ampliar la ruta turística que ya es una realidad en Piornal y que contribuye a que el pueblo que también es un balcón al Valle crezca en número de visitantes.

Aunque desde el Gobierno local se deja claro que es casi imposible contabilizar las visitas a un museo al aire libre, son más de 2.000 los que en los primeros ocho meses del año han pasado por la otra gran atracción de este 2016 en Piornal: el Museo de Jarramplas. Por lo que consideran que al menos esos miles han disfrutado de su especial pinacoteca, la cual crecerá en veranos próximos de la mano ahora de artistas de la tierra que continuarán plasmando con otras técnicas, quizás, los motivos que forman parte de Piornal y del Valle.

Pero la docena de fachadas que ya lucen arte centrarán el díptico informativo con el que se promocionará la galería piornalega, una ruta artística que es motivo de visitas de viajeros de dentro y fuera de la región y que está dando a esta localidad con 1.560 habitantes censados un extra, otro más para sumar a sus colores otoñales, a su fiesta de interés turístico nacional y al manto blanco primaveral que se puede contemplar desde él cada año, cuando llega el Cerezo en Flor.