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«Los jóvenes tienen que comprometerse, no sólo debatir en la barra del bar»

Álvaro Sánchez Cotrina, en la Charca Grande de Salorino. :: Jorge ReyApasionado de la música. Desde que se levanta está escuchando a algunos de sus grupos musicales favoritos. Vetusta Morla, Love Of Lesbian o Supersubmarina son algunos de ellos. ::
Álvaro Sánchez Cotrina, en la Charca Grande de Salorino. :: Jorge ReyApasionado de la música. Desde que se levanta está escuchando a algunos de sus grupos musicales favoritos. Vetusta Morla, Love Of Lesbian o Supersubmarina son algunos de ellos. :: / J. R.
  • Álvaro Sánchez Cotrina Alcalde de Salorino y diputado de Cultura

  • Licenciado en Administración y Gestión Pública, tiene 30 años y dirige la alcaldía desde los 24

Camarero, DJ, socorrista, becario, licenciado en Gestión y Administración Pública por la Universidad de Extremadura y agente de Empleo y Desarrollo Local. Todo eso ha sido Álvaro Sánchez Cotrina (PSOE) antes de llegar a alcalde de Salorino. «Siempre me he costeado mis estudios con trabajo y con becas», apunta antes de recordar cómo con 24 años se puso al frente de un pueblo de 750 habitantes ubicado en el suroeste de la provincia cacereña, al sur de la penillanura del río Salor. «Tras trabajar como agente de Empleo y Desarrollo Local en Valdesalor, una profesión muy ligada al territorio y en contacto directo con asociaciones y empresas en los municipios, descubrí que tenía ganas de trabajar también por mi pueblo. Un militante del PSOE, partido al que siempre hemos votado en mi casa, me lo propuso y acepté», recuerda Álvaro, que tiene 30 años y afronta su segunda legislatura compaginando la alcaldía con su cargo en la Diputación de Cáceres.

Desde hace un año es diputado de Cultura, Juventud y Deporte y por ello cobra 2.300 euros. «En ningún momento me plantee ser diputado provincial. En las primeras elecciones conseguimos cuatro concejales frente a los tres del Partido Popular y en las segundas ganamos seis a uno. Entiendo que algo bien hicimos en ese tiempo. Entonces, la Ejecutiva Provincial propuso mi nombre y acepté el reto».

Asegura que no sabe qué es eso de tener tiempo libre y lo de tomarse unas vacaciones hace mucho que no lo hace. «No tengo ni un minuto para nada pero, pese a ello, me compensa. Y no por el aspecto económico porque puedo volver a mi trabajo, sino porque me gusta la política y forma parte de mi vocación personal», confiesa Sánchez, quien añade que siempre ha estado involucrado en asociaciones juveniles. «He sido un poco el defensor de los pobres de toda la pandilla», reconoce, entre risas.

Sin embargo, rápidamente cambia el gesto cuando se le pregunta por los jóvenes de la región. «Creo que falta compromiso. Siempre hay un debate en torno a la política, pero eso se queda en la barra del bar. Hay que implicarse y poner soluciones. De nada sirven las palabras, si no se proponen alternativas», asevera Cotrina. Sin embargo, también sabe que «hay muchos alcaldes y concejales jóvenes que se levantan por las mañanas a luchar por su pueblo sin cobrar ni un sólo céntimo».

Él lo hace porque le compensa ver cómo su pueblo avanza. «En Salorino siempre he colaborado en las iniciativas de la localidad porque podía aportar desarrollo a mi pueblo. Ahora me debo a la gente 24 horas al día. El despacho está en el bar, en la piscina, en definitiva, en la calle», añade justo antes de detallar que trabajará así hasta que quiera el partido en el que milita desde el año 2011. «La política es pasajera. Yo volveré a mi trabajo cuando el partido entienda que ya no soy útil», afirma antes de aludir a las diputaciones.

«Soy de un pueblo de 750 vecinos. Hace 25 años esta localidad tenía caminos, ni siquiera había cemento y han sido las diputaciones las que han hecho posible el cambio en municipios de menos de 20.000 habitantes. Esta institución provincial tiene un papel fundamental para el mundo rural. Sí es verdad que hay ciertas duplicidades que hay que eliminar y en eso se está trabajando. Eso hay que corregirlo», defiende este diputado, que detalla algunos de los proyectos en los que se encuentra inmerso como responsable de Cultura.

«Estamos desarrollando un plan cultural que se llama 'Activa Biblioteca', cuyo objetivo es que no haya ninguna biblioteca cerrada. Vamos a ser la primera provincia que haga eso», destaca. «Se acabó el tiempo de las grandes obras y llega el de las grandes ideas. Hasta ahora llegábamos a los municipios con una cultura de paso y queremos apostar por la que se queda. Eso lo estamos haciendo con programas de ciclos de cultura crítica, que buscan que la sociedad reflexione. Además, queremos generar empleo. Lo primero que se cerró con la crisis no fueron las inmobiliarias, sino todos los espacios culturales y eso hay que cambiarlo», reivindica este joven amante de la música.

Entre sus grupos favoritos, Vetustas Morla, Love Of Lesbian y Supersubmarina. Su canción, 'Siglo XXI'. En ella se habla de la generación del cambio y precisamente él cree firmemente en ello. «Tenemos que comprometernos con nuestra tierra porque hay esperanza y hay un nuevo camino en Extremadura». Y ese camino del que habla el alcalde de Salorino pasa por aprovechar los recursos naturales de la región extremeña y apostar por una economía verde y sostenible.

Futuro

Apasionado de su pueblo y de lugares como la Charca Grande de Salorino, para Álvaro Sánchez Cotrina, su futuro pasa por Extremadura. «Yo soy muy 'pueblerino' y me gusta mucho el pueblo. Siempre he vivido en Extremadura. En Cáceres, nueve años. No me planteo del lugar en el que acabaré porque soy un ciudadano del mundo y no llevo banderitas de esas que hacen diferenciar a unos de otros», comenta Álvaro, que aprovecha para destacar algunos los proyectos de futuro que afectan a su pueblo.

«Quiero conseguir todo lo que me he propuesto en Salorino. Hay un objetivo fundamental, que es una residencia de ancianos. Lleva intentado hacerse esta infraestructura desde hace 30 años y queremos lograrlo por fin porque eso fija población, uno de los grandes problemas de nuestro municipio. Actualmente hay 33 personas en residencias de ancianos en otras localidades y desde la alcaldía queremos que terminen su vida donde ellos quieren», destaca Álvaro.

Dice que cuentan con «un proyecto muy avanzado y es posible que en esta legislatura se termine». Además, apunta que si no lo consiguen, posiblemente se sientan «fracasados». Concluye que si eso pasa, posiblemente no se presentará a las siguientes elecciones municipales.

PERFIL

Nombre. Álvaro Sánchez Cotrina.

Edad. 30 años.

Formación académica. Licenciado en Administración y Gestión Pública.

Ocupación laboral. Agente de Empleo y Desarrollo Local en excedencia.

Sueldo del ayuntamiento. Cobra 2.300 euros de Diputación.

Años en política. Alcalde desde los 24 años.

Aficiones. La música. Su canción favorita es 'Siglo XXI', de Supersubmarina.